Riesgo de baja producción en Guatemala
Source: Flickr: amslerPIX
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La Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna FEWSNET, presenta su perspectiva de seguridad alimentaria para Guatemala en la que se pronostica riesgo de un cuarto año con baja producción en partes del corredor seco. Aunque en Guatemala y Centroamérica hubo una mejora en 2016 de la producción de granos básicos en comparación con el 2015, las producciones obtenidas por los pequeños agricultores ubicados en el corredor seco estuvieron muy por debajo de lo normal. Además, de acuerdo a informes y visitas de campo realizadas por FEWS NET, se encuentran fuertes indicios de que la demanda de mano de obra ha estado por debajo del promedio. La consecuencia de ambas situaciones es que los hogares tanto de jornaleros como de pequeños productores del Altiplano Templado Occidental y el corredor seco del oriente comiencen a estar en crisis (Fase 3, CIF); cifra que podría aumentar hasta las cosechas de Primera a finales del 2017.

El documento resalta que a nivel nacional existe disponibilidad normal de maíz y frijol negro los cuales han presentado una disminución en sus precios debido a la estacionalidad de la producción. En cuanto a la situación climática, febrero mostró acumulados de lluvia por encima del promedio en los departamentos del norte y el caribe, pero condiciones de sequía en el resto del país.  Con respecto al comportamiento de la cosecha de postrera, se encuentra que esta tuvo rendimientos por debajo del promedio en la mayoría del corredor seco, por lo tanto, los hogares pobres ubicados en esta zona se están viendo forzados a depender de la compra de alimentos ya que se calcula que sus reservas se agotaron en febrero lo que los coloca en una posición extremadamente vulnerable.

Para los próximos meses se espera que la disponibilidad de reservas de granos básicos en los hogares más pobres del país y las opciones de generación de ingresos se disminuirán estacionalmente hasta probablemente la cosecha de Primera entre agosto y septiembre de este año. Se espera que hasta septiembre los precios del maíz permanezcan por debajo del promedio de la época mientras que los precios del frijol se encuentren por encima del promedio de los últimos cinco años. Teniendo en cuenta el comportamiento de ambos precios y a que no se esperan eventos especiales se prevé que la mayoría del país tendrá una inseguridad alimentaria aguda Mínima (Fase 1, CIF).

Por otra parte, para los hogares ubicados en gran parte del corredor seco que producen sus propios alimentos se espera que tengan un margen de dos meses más de suministros alimentarios, mientras que aquellos hogares que no tienen tierra para producir, la afectación de las cosechas implica una disminución en la demanda de mano de obra, lo que compromete directamente sus ingresos laborales poniéndolos también en una posición vulnerable. Por estas razones se espera que entre los próximos meses gradualmente pasarán de Estrés (Fase 2, CIF) a Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el período de la perspectiva hasta agosto/septiembre 2017, cuando se da la cosecha de Primera.

El documento analiza la situación de los hogares extremadamente pobres en dos zonas delimitadas, al nor-occidente y oriente del país. El primer grupo incluye al área templada de Quiché, San Marcos, Huehuetenango y Totonicapán. En esta zona, se informa que, culpa de la irregularidad de las lluvias en 2016, la cosecha anual tuvo rendimientos de maíz de tan solo el 30% de la producción normal y pérdida total de la producción de frijol. Por esta razón, para febrero las reservas alimentarias de estos hogares se han agotado y deberán depender de la compra totalmente. Además, sólo hay evidencia de un programa de asistencia alimentaria de emergencia activo en algunos municipios de Huehuetenango, y  no se espera que dure hasta septiembre. Se observa que en San Marcos hubo un incremento en los casos de desnutrición aguda durante 2016 respecto a 2015. Se espera así que algunos municipios de esta zona se clasifiquen en Crisis (Fase 3, CIF), y progresivamente incluya a muchos más, especialmente desde junio hasta el final del período en septiembre dada la sucesiva escases de alimentos.

La segunda zona está compuesta por Zacapa, Chiquimula, Baja Verapaz, El Progreso, Jutiapa, norte de Santa Rosa y la parte baja de Jalapa. Se reporta que los hogares extremadamente pobres que viven en la misma, ya no cuentan con reservas debido a daños por desabastecimiento hídrico de las cosechas de Primera y Postrera, tanto por falta de lluvias así como disminución del agua subterránea y superficial disponible. No existe asistencia de emergencia prevista en esta zona, si bien hay esfuerzos focalizados, hubo un claro aumento en casos de desnutrición aguda, que se pueden deber a una combinación de pérdidas agrícolas y prácticas inadecuadas de alimentación y cuidado. Para esta región se prevé que la población productora se clasifique en Estrés (Fase 2, CIF) con ciertos focos de población permaneciendo en Crisis (Fase 3, CIF).

Escrito por Juan Carlos Mora Betancourt

Crédito de la foto:Flickr: amslerPIX