Reducción de pobreza y la industria alimentaria
Source: Flickr, Adam Jones
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Un nuevo estudio del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural analiza la relación entre el crecimiento del sector de la producción de alimentos y la reducción de la pobreza en México y Chile a partir de la década de 1990. Se utilizaron técnicas de evaluación de impacto y análisis espacial para comparar la reducción de la pobreza entre las municipalidades que experimentaron crecimiento en el sector de alimentos y aquellas municipalidades donde no ha habido presencia o ha disminuido la presencia del mismo. En Chile el estudio analiza la reducción de la pobreza entre los años 1992 y 2002 mientras que en México el periodo de análisis se ubica entre los años 2000 y 2010. Se analizaron un total de 343 municipalidades en Chile y un total de 2446 en México

En Chile y México se ha experimentado una marcada reducción de la pobreza monetaria en las últimas tres décadas, siendo más marcada la reducción en áreas metropolitanas que en las áreas rurales y las pequeñas ciudades. Del mismo modo, el sector de la producción de alimentos, que representa alrededor del 10 por ciento del Producto Interno Bruto de ambos países, ha experimentado un enorme crecimiento lo que ha implicado aumento en la generación de empleo e ingresos por ventas. En Chile, entre 1995 y 2005, el número de firmas dedicadas a la producción de alimentos creció 93 por ciento, los empleos que genera crecieron un 79 por ciento y sus ventas aumentaron lo hicieron en 110 por ciento. Por su parte en México, aunque menos dramático, el número de firmas entre 1998 y 2008 creció 23 por ciento, el empleo 6 por ciento y los ingresos por ventas 32 por ciento. De acuerdo a los autores, el sector de la producción de alimentos posee características adecuadas para combatir la pobreza, ya que utiliza intensivamente mano de obra poco calificada, tiende a generar empleos formales y provee condiciones para que las economías primarias se diversifiquen en actividades con mayor valor agregado.

Las municipalidades se dividieron en tres grupos: aquellas donde el empleo en el sector de la producción de alimentos aumentó a través del tiempo (grupo tratamiento); municipalidades que no experimentaron un crecimiento en el sector en cuestión pero que están cerca de una zona en que si hubo crecimiento; y municipalidades (control) en donde no se experimentó crecimiento del sector de producción de alimentos y no se comparten límites con municipios tratamiento. Se controlaron las diferentes entre las diferentes municipalidades y solo se tuvieron en cuenta en el análisis aquellas que tuvieran características muy similares al momento del comienzo del análisis.

Para el caso de Chile se observó que, a comienzo del periodo de análisis, aunque la incidencia de la pobreza monetaria fue mayor en las municipalidades tratamiento en comparación con los municipios control, esta disminuyó más rápidamente en el primer grupo de ciudades. Por su parte, en México fue mayor la incidencia de la pobreza en los municipios control, en donde también se redujo la pobreza a un ritmo más lento. Se encontró en ambos países que la reducción de la pobreza es mayor en zonas rurales, en donde la educación femenina es mayor y en aquellas municipalidades con mayores incidencias de pobreza.

En Chile se encontró que el comienzo de una nueva firma del sector en cuestión no parece mejorar la pobreza y el pequeño efecto presentado en algunas municipalidades no parece ser suficiente para detectar algún impacto. En contraste, el comienzo de una nueva firma del sector de alimentos en México disminuye la pobreza en tres puntos porcentuales en 10 años. Además, este impacto parece esparcirse en municipalidades vecinas, las cuales también presentaron una disminución en la pobreza probablemente al disminuir el desempleo al suplir más mano de obra a las firmas establecidas. Por otra parte, un incremento en la demanda de mano de obra en municipalidades donde ya había firmas de producción de alimentos reduce la pobreza entre 2.3 y 2.7 por ciento en Chile durante un periodo de siete años, mientras que en México la reducción se ubica entre 2.7 y 4.6 por ciento en 10 años.

En resumen, los resultados sugieren que el crecimiento del sector de la producción de alimentos, controlando por efectos no aleatorios de localización de las firmas y otros factores espaciales y socioeconómicos, tiene un efecto de largo plazo en la reducción de la pobreza tanto en Chile como en México. Dicho efecto incluye un aspecto directo al incrementar el empleo y un aspecto indirecto al aumentar los sueldos de otros sectores colindantes. Se encontró también que, aunque el crecimiento de la industria de alimentos puede reducir la pobreza en tiempos de desaceleración económica en comunidades pobres, no necesariamente reduce la pobreza en las comunidades más afectadas por lo que los autores consideran importante tener en cuenta las transferencias monetarias para estas poblaciones.

Escrito por Juan Carlos Mora Betancourt

Crédito de la foto:Flickr, Adam Jones