Resumen Ejecutivo Diálogo Virtual: Irrigación en Centroamérica
Source: Flickr user: Maren Barbee
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La región centroamericana está caracterizada por tener una abundancia en la disponibilidad de recursos hídricos, pero falta de infraestructura, irregularidad estacional y la amenaza del cambio climático complican el acceso a los mismos. Los perjuicios a la producción agrícola ponen en riesgo la seguridad alimentaria de los habitantes de la región.

Por estos motivos, el día martes 20 de junio el Portal de Seguridad Alimentaria para América Central y El Caribe organizó un nuevo diálogo virtual sobre la Irrigación y los recursos hídricos. Participaron en el evento una serie de expertos de la región representantes del IFPRI; la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG) de Honduras; el Ministerio de Agricultura, Ganaderia y Alimentación (MAGA) de Guatemala; el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de El Salvador; el IICA; y el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR).

Si bien cada país tiene necesidades y prioridades distintivas, dado complejidades geográficas, comunitarias y productivas, en común se acuerda que se prioriza el consumo humano antes del uso productivo, y en el caso de El Salvador, este último está condicionado a los impactos ambientales. Diversos expertos además coinciden que la estabilidad del acceso al recurso hídrico permite tanto la mejora de los rendimientos productivos, así como la diversificación hacia cultivos de mayor valor.

Dado que los costos de construir gran infraestructura son elevados, tanto monetariamente como medioambientalmente, en general los expertos acordaron que es fundamental priorizar la expansión de la irrigación sustentable para los pequeños productores, haciendo atención al enfoque de género y hacia la seguridad alimentaria y nutricional. Sin embargo, los fondos de pre-inversión que financie ante-proyectos no son suficientes. Además, es necesario considerar también que las cuencas superan a los países, por lo que la administración de los recursos hídricos debe hacerse de forma consensuada entre las naciones. Así, es necesaria regulación a nivel nacional y regional como el desarrollo de infraestructura acorde y el mejoramiento de la gobernanza del agua en orden de asegurar el uso sostenible del recurso. En la región, momento, las amenazas al recurso hídrico la constituyen la deforestación, el crecimiento demográfico y las actividades productivas ilegales, que por lo tanto no cumplen con normativa y genera conflictos intra-comunitarios. Similarmente, los altos costos de insumos y mantenimiento se identifican como las razones principales por las que los proyectos de riego son abandonados por los usuarios. El Salvador y Honduras presentan normativa para el uso de los recursos hídricos, pero en Guatemala la Ley de Aguas no ha sido aún definida.

En El Salvador, dentro del Corredor Seco, se están llevando a cabo proyectos con componentes de ejecución de obras y prácticas de conservación de suelos, captación de aguas de lluvia y restauración forestal, mientras que se están gestionando proyectos de restauración de cuencas en el Río Grande de San Miguel. En Honduras, se está invirtiendo en infraestructura alrededor del riego por goteo y la cosecha de agua, para cubrir 400.000 hectáreas para el año 2038 bajo riego. Por su parte, se estima que sólo el 29 por ciento de las áreas agrícolas con alta necesidad de riego cuentan con agua en Guatemala, y se reconoce desde la política, la necesidad de la participación del Estado para construcción de infraestructura comunitaria.

Según el trabajo del CIAT, se estima que los rendimientos de los cultivos bajo exclusivo riego por lluvia suelen ser la mitad de los rendimientos obtenidos mediante sistemas de riego. El productor así sólo puede cultivar marginalmente durante la época de lluvias, quedando vulnerables ante sequías prolongadas y hasta inundaciones. En el Corredor Seco, donde la agricultura tradicional se da a través de secano, la baja productividad de estos sistemas propicia el hambre, pobreza y desempleo. En los últimos 15 años, se han desarrollado así nuevas tecnologías como la cosecha de agua de lluvia y la intensificación sostenible. En el FLAR, la cosecha de agua es sólo de aguas de escorrentía que desciende por potreros o cultivos previamente afectados por erosión, únicamente dentro de propiedad privada siempre y cuando no afecten las microcuencas de aporte, ni amenacen la seguridad pública. El CIAT elaboró así una herramienta de apoyo para identificar las zonas con el mayor potencial biofísico para la cosecha de agua, con aplicación en el Occidente de Honduras. Se debe incluir dentro de los costos comunitarios de proyectos de cosecha de agua, la capacitación constante de los usuarios, así como personal técnico disponible, y maquinaria especializada para suavizar los costos de construcción de reservorios del productor. Proyectos de cosecha de agua deben ser complementados con buenas prácticas tales como la permacultura, los filtros verdes, las letrinas aboneras y los sistemas de irrigación por goteo y aspersión.

Desde el IICA, se compartieron distintas herramientas, tanto para mapear la huella hídrica en países de Latinoamérica, así como para abordar la necesidad de normativa. Se marcó también que existen ya espacios para la gestión del conocimiento que pueden aprovecharse y reforzarse, pero para poder implementar tecnologías específicas se requiere del apoyo a nivel institucional, coordinación con actores locales y aplicación de marcos normativos.

Estas diversas metodologías han probado tener variados resultados, identificándose como mecanismos de resiliencia exitosos con potencial en Centroamérica la conservación de bosques y suelos, riego localizados, control adecuado de las cantidades de agua aplicadas, con el involucramiento de la población y autoridades locales para garantizar la gobernanza. Otros componentes de interés son el desarrollo de nuevos mercados, diversificación de cultivos y encadenamientos productivos.

Políticas nacionales en los distintos países tuvieron efectos positivos, tales como la transferencia de la operación técnica y financiera de los grandes proyectos de riego hacia los beneficiarios; desarrollo de proyectos de riego de productos alimentarios; y el desarrollo y disponibilidad de tecnologías y herramientas para el uso eficiente del riego. Desde el IICA se identificaron como claves para el éxito de distintas prácticas al mejoramiento genético del ganado, manejo de pasturas, dieta especializada, manejo adecuado del estiércol para la fertilización de pasturas, sistemas silvopastoriles, captación de agua de lluvia, uso de energía renovable. Sin embargo, es necesario que la gestión se lleve a cabo de manera colectiva, especialmente en procesos de tipo territorial, abriendo un espacio para la participación y concertación del sector público y privado. Desde el CIAT se compartieron experiencias de cosecha de agua, y proyectos premiados de innovación aplicados en la agricultura familiar.

Para el intercambio de experiencias, los expertos coincidieron que existen espacios para el encuentro, pero que los mismos pueden reforzar su presencia y participación. Plataformas virtuales como ser Infoagro y el Portal de Seguridad Alimentaria para América Central y El Caribe comparten asiduamente información sobre avances tecnológicos, marcos normativos, investigaciones y noticias relacionadas. Sin embargo, también se resaltó la necesidad de tener un repositorio virtual donde compartir, sistematizar y documentar experiencias. Al respecto, se acordó que desde el Portal compilaremos los documentos compartidos en una publicación en línea más adelante para ordenar conceptos y facilitar el intercambio.

A nivel regional, se deberían aprovechar esfuerzos ya existentes a nivel institucional para reunir individuos responsables de políticas de agua en la región y fomentar el intercambio de políticas nacionales en el ámbito del CAC. Para incentivar la apropiación de los proyectos, se sugiere generar espacios nacionales donde realizar intercambios de conocimiento entre beneficiarios y potenciales beneficiarios, y entre técnicos. En las grandes y medianas unidades de riego administradas por productores hace falta aún avanzar en la implemetnación de nuevas tecnologías para hacer eficiente el uso y manejo del agua. Al respecto, se resaltan los espacios generados por las mesas regionales y Comisiones Técnicas para la Gestión Integral del Recurso Hídrico a nivel municipal, donde confluyen actores públicos, sociedad civil organizada y cooperantes internacionales.

Así, se observa que existe en la región distintos avances en la innovación y aplicación de tecnologías, pero aún las necesidades superan las soluciones implementadas. Se resaltaron esfuerzos exitosos con un enfoque micro hacia las fincas mismas, pero aún se requieren iniciativas regionales y nacionales más estables enraizadas en la gobernanza comunitaria del recurso. Existe, además, un interés marcado desde distintos sectores involucrados en la temática por un espacio de intercambio donde se impulse la innovación y comunicación de nuevas tecnologías, así como resultados y factores tanto de éxito como fracaso.

Por más información, se puede consultar el resumen completo del evento en el siguiente enlace.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Flickr user: Maren Barbee