Inclusión Financiera Rural en Honduras
Source: European External Action Service
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La falta de acceso a servicios financieros es uno de los mayores obstáculos que los productores rurales centroamericanos enfrentan para poder invertir sus recursos y alcanzar mejores medios de vida. Siguiendo el estudio realizado para El Salvador, CEPAL también ha publicado el análisis de la situación para Honduras, en el documento de proyecto “Estudio de caso sobre estrategias para promover la inclusión financiera en pequeños productores rurales en Honduras”.

En Honduras, existen 5 entes reguladores, de los cuales sólo uno es operativo para las 6.872 instituciones (reguladas y no reguladas) forman el sistema financiero. Estas entidades están presentes en 200 de los 298 municipios, cubriendo el 67 por ciento del territorio nacional con algún tipo de servicio financiero. Los restantes 98 municipios tienen muy baja densidad poblacional, lo que justifica la falta de presencia de establecimientos financieros, debido a la baja rentabilidad.

La red de servicios financiera está compuesta por más de 3.566 puntos de servicios, entre oficinas, sucursales y agentes independientes. Los activos financieros están concentrados en las entidades bancarias (90 por ciento de los mismos), cooperativas (4 por ciento) y aseguradoras (menos del 3 por ciento). La oferta financiera gira entorno a productos de ahorro, crédito, seguros, remesas y pensiones. Para el sector rural, los productos principales son los créditos agropecuarios, para el capital de trabajo, mejora edilicia, temporada, microcréditos e inversiones.

La demanda insatisfecha por servicios financieros la componen los pequeños productores rurales y comerciantes, beneficiarios de remesas y de transferencias monetarias condicionadas, créditos hipotecarios para individuos que perciben salario mínimo. Por ejemplo, de acuerdo a datos de 2011, los préstamos a los que los productores agrícolas accedieron se financiaron gracias a cooperativas (25 por ciento), familiares y amigos (18 por ciento) y banca privada (15 por ciento). Es así que la brecha de inclusión financiera en Honduras se computa en el 31 por ciento, mientras que para Latinoamérica en promedio es del 51 por ciento.

Los retos de la inclusión financiera para los productores rurales se pueden dividir en aquellos definidos por la oferta y la demanda. Desde la oferta de servicios, se identifica de forma generalizada a la falta de productos financieros tanto crediticios, así como de mitigación de riesgo, las regulaciones específicas acompañantes, limitaciones tecnológicas y de recurso humano. Existe poca colaboración en la actualidad entre las empresas que brindan los servicios financieros junto con proveedores de asistencia técnica o comercializadoras, lo que si se incentivase podría disminuir riesgos asociados con el sector rural, tales como de pérdida de cosecha, fallas de mercado o por falta de pago.

Por su parte, desde la demanda de servicios, las limitaciones la componen la falta de educación financiera y fiscal, falta de información sobre potenciales usuarios y necesidades, la asistencia técnica para solventarlas, baja titulación de tierras y por ende garantías de colaterales, inestabilidad e ingresos de la población vulnerable, alto grado de delincuencia, poca integración de las cadenas de valor.

Al momento, el marco regulatorio que constituye la arquitectura institucional la conforman 5 leyes principales que regulan al momento la actividad financiera: la Ley del Sistema Financiero regula a los Bancos, Financieras y Aseguradoras; la Ley de Organizaciones Privadas de Desarrollo que se dedican a Actividades Financieras; la Ley de Cooperativas que alumbra a las Cooperativas de Ahorro y Crédito; el Código Civil que establece las normas para el funcionamiento de las Organizaciones Privadas de Desarrollo y la Ley de Caja de Ahorro y Crédito Rural. Sin embargo, existen aún como se marcó necesidades del sector rural para su inclusión en el mercado crediticio.

En 2015, se presentó así la Estrategia de Inclusión Financiera (ENIF), iniciativa del Gobierno de Honduras realizada con la intención de incluir todos los sectores económicos y sociales interesados y beneficiados para la implementación. La ENIF tiene diversos componentes, relacionados con las actividades a desarrollar. Dentro de los componentes que afectan la oferta de servicios, se encuentra el financiero pretende aumentar los fondos específicos para aumentar la oferta de servicios en áreas rurales excluidas y bajar costos de operación, mediante actividades de distribución de servicios y de asistencia técnica. El componente regulador reformará las normativas para retirar posibles obstáculos legales para la distribución de servicios. El componente gubernamental tiene como rol crear mecanismos de compensación para mitigar el riesgo asociado a la actividad y así fomentar servicios en zonas no propicias. Dentro de los componentes que afectan la demanda de servicios, se encuentran los componentes de educación financiera y de asistencia técnica, con foco de preparar la población para emplear efectivamente los servicios brindados.

Los autores consideran sin embargo que dada la permeabilidad en los sectores más pobres de la telefonía móvil combinados con otros avances tecnológicos tales como el dinero electrónico y los monederos electrónicos, existen oportunidades para extender servicios. Al momento, existe cobertura móvil en el 98 por ciento del territorio nacional, el reto lo consiste la vinculación entre los servicios financieros ya existentes con estas nuevas tecnologías. Para ello, se requiere de nuevas normativas dado, que la regulación vigente limita los servicios que se pueden brindar a través de la telefonía móvil.

También se sugiere seguir modelos de complementariedad entre los sectores formales e informales para prestar servicios financieros, de forma tal que instituciones reguladas alojasen a las instituciones no reguladas para extender financiación a los sectores excluidos.

Por más detalle sobre la normativa vigente, así como características específicas del sistema financiero en Honduras, se puede consultar el documento en su totalidad en el siguiente enlace.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:European External Action Service