Nuevas metodologías para medir pérdidas alimentarias
Source: USAID Guatemala
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El Informe de Pol√≠tica Alimentaria Mundial 2016, resalta que las p√©rdidas y desperdicios de alimentos en la cadena de valor es una de las principales amenazas a la seguridad alimentaria, malogrando recursos, limitando los ingresos de los productores y desaprovechando calor√≠as. Siguiendo el¬†trabajo¬†ya en el tercer cap√≠tulo de dicho reporte, los investigadores Luciana Delgado (IFPRI), Monica Schuster (Universidad de Antwerp) y M√°ximo Torero (Banco Mundial), publicaron el¬†art√≠culo¬†‚ÄúReality of Food Losses: A New Measurement Methodology‚ÄĚ (Realidad de las P√©rdidas de Alimentos: Una Nueva Metodolog√≠a de Medici√≥n) a presentarse en la conferencia de la Asociaci√≥n Europea de Economistas Agr√≠colas en Italia a fines de agosto.

El objetivo del documento es mejorar cómo se cuantifican las pérdidas en la producción de alimentos a lo largo de la cadena de valor y caracterizar la naturaleza de las mismas. Los autores desarrollan tres métodos para contabilizar pérdidas desde la etapa pre-cosecha hasta la distribución del producto, incluyendo tanto la pérdida de cantidad, así como el deterioro de la calidad. Los datos provienen de encuestas a productores, intermediarios y procesadores en las cadenas de valor de productos agrícolas (maíz, papa, frijol y teff) en cinco países en desarrollo. Dentro de los países incluidos se encuentran Honduras y Guatemala, donde se analizaron las cadenas de valor del maíz y frijol.

Hist√≥ricamente, las p√©rdidas alimenticias se han medido a trav√©s de dos enfoques. El primero, de naturaleza macro, emplea datos agregados de autoridades nacionales o locales y grandes compa√Ī√≠as, y compara los insumos empleados y los productos finales. Si bien permite obtener un indicador de costo y eficiencia de las p√©rdidas totales, las estimaciones se basan en la comparaci√≥n de los insumos con los productos finales, por lo que, dado el nivel agregado, con este m√©todo no se puede identificar las etapas donde ocurren las p√©rdidas. Adem√°s a menudo no se dispone con datos de buena calidad en pa√≠ses de bajos ingresos y productos de menor escala. El segundo enfoque es micro, empleando datos de actores espec√≠ficos en las diferentes etapas de las cadenas de valor. Este m√©todo es muy espec√≠fico a la regi√≥n y al contexto, aunque conlleva altos costos asociados y suele tener dificultades para implementarse a escala. Si bien son √ļtiles para identificar los or√≠genes de las p√©rdidas, los resultados adem√°s son dif√≠ciles de comparar porque emplean distintos instrumentos espec√≠ficos a cada caso y se concentran a menudo en una sola etapa de la cadena de valor.

Los autores innovan sobre el m√©todo micro proponiendo una metolog√≠a que busca reducir el error de medici√≥n y cuantificar la magnitud de las perdidas. Con este fin realizan encuestas especializadas a nivel del productor, intermediario¬†y comercializador. Asimismo,¬†dise√Īan tres metodolog√≠as para comparar sus resultados, la primera metodolog√≠a, llamada de categor√≠a, clasifica cada producto en de acuerdo a su finalidad (exportaci√≥n, mercado formal, informal, alimentaci√≥n de ganado, etc.), y en base a la opini√≥n de expertos se les asigna un porcentaje de p√©rdidas que al combinarlo con informaci√≥n de valor de mercado del producto, permite obtener el valor del producto perdido. La segunda metodolog√≠a, de atributos, se basa en la evaluaci√≥n visual del producto para determinar la proporci√≥n de producto da√Īado, as√≠ como la encuesta sobre las penalidades por la presencia del mismo. La tercera metodolog√≠a es el m√©todo de precio, tiene en cuenta¬†que el precio tiene una relaci√≥n directa con la calidad del producto: un mayor precio implica una mejor calidad del producto y un menor precio lo opuesto. Comparando la diferencia entre el precio ideal del productor y el precio efectivo recibido se pueden capturar las perdidas por calidad del producto.

Los autores son capaces de estimar las pérdidas a los distintos niveles de la cadena de valor graciasa la información obtenida en las encuestas y en qué etapa de la cadena son incurridos. Las estimaciones de las pérdidas se llevan a cabo mediante los tres modelos anteriormente mencionados comparándolos  con el método más ultilizado, el  de auto-reporte, donde se pregunta al productor cuanto del valor ha perdido, sin más detalle de donde, ni el porqué de las perdidas, y sin diferenciar aspectos de cantidad de los de calidad. Este método prueba ser que reporta menores resultados, por lo que se intuye que los productores suelen subestimar las pérdidas. En Guatemala, para el frijol, a nivel productor los métodos estiman como porcentaje total del valor de la producción perdido al 8, 13, 18 y 17 por ciento para los métodos auto-reportado, categórico, atributo, y precios respectivamente. Para el maíz, en el mismo nivel, las cifras son 8, 15, 13 y 14 para los métodos anteriormente mencionados. En Honduras, mientras tanto, para el cultivo del frijol, a nivel productor, se estima que el porcentaje total del valor de la producción perdido fue del 5, 15, 18 y 17 por ciento para los métodos auto-reportado, categórico, atributo, y precios respectivamente, y similarmente, para el maíz fueron de 9, 17, 16 y 17 para los mismos métodos. Mientras tanto a nivel intermediario, el porcentaje total del valor de la producción perdido es entre 0.5 y 2 por ciento, y para los procesadores entre 2 y 4 por ciento.

Finalmente, los resultados del estudio identifican como las principales razones detr√°s de las p√©rdidas identificadas las plagas y enfermedades y falta de lluvia. Al mirar los productos que quedan en el campo, la raz√≥n principal de la p√©rdida es la falta de t√©cnicas de recolecci√≥n apropiadas. Por √ļltimo, la p√©rdida reportada en el nivel post-cosecha se debe principalmente a los da√Īos causados ‚Äč‚Äčdurante la selecci√≥n, como resultado de la falta de capacitaci√≥n y experiencia de los trabajadores en la selecci√≥n de los productos. Por lo tanto, la tecnolog√≠a, las semillas mejoradas y las t√©cnicas adecuadas de manejo del suelo, junto con un mejor acceso al mercado, podr√≠an ayudar a reducir sustancialmente las p√©rdidas a nivel de productor.

Esta información ayuda a entender mejor las dinámicas de la producción, haciendo factible la mejor focalización de esfuerzos para la prevención de pérdidas de producto y por ende, recursos. Para mayor información, puede consultar el documento completo (en inglés) en el siguiente enlace.

 

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:USAID Guatemala