Índice Global del Hambre 2017
Source: Flickr: amslerPIX
Share

La nueva edición del Índice Global del Hambre (GHI) del 2017 reporta que, entre 2000 y 2016 cayó el hambre a nivel mundial un 27 por ciento. Este progreso no se ha desarrollado de forma igualitaria en todas partes del mundo, todavía quedan desafíos de la seguridad alimentaria a nivel regional, nacional y subnacional. Los resultados mostrados en total, muestran el largo camino que queda por recorrer para cumplir el segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), de terminar el hambre y la desnutrición para 2030.

El GHI es un trabajo conjunto de las organizaciones Concern Worldwide, Welthungerhilfe y el IFPRI, que mantiene un registro a nivel global, regional y nacional para evaluar el progreso en la lucha contra el hambre. La edición del 2017, contiene información para 119 países, excluyendo la mayor parte de los países de ingresos altos, y su elaboración implica la misma metodología de las ediciones pasadas. El cálculo del GHI se basa en cuatro indicadores: la tasa de desnutrición global (proporción de personas que no consumen suficientes calorías), tasa de desnutrición infantil aguda (proporción de niños menores de 5 años que sufren de emaciación), desnutrición infantil crónica (proporción de niños menores de 5 años que sufren de retraso en el crecimiento), y la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años. El nivel de hambre de un país o región así se categoriza como baja, moderada, seria, alarmante o extremadamente alarmante.

En la edición del 2017, Guatemala y Haití se registran como en situación “seria”, mientras que El Salvador y Honduras están en situación “moderada” y el resto “baja”. De entre Guatemala, Honduras y El Salvador, Guatemala es el país que registra un avance menor al comparar los GHI entre 2000 y 2017, habiendo caído casi un 25 por ciento, de 27.4 puntos a 20.7. Honduras por su parte, decreció su puntaje de 20.6 a 14.3, lo que representa una caída del 30 por ciento y El Salvador, pasó de 19.5 puntos a 11.1, lo que es una disminución de más del 40 por ciento.

La evolución comparativa de los distintos países de la región puede verse en el siguiente gráfico:

Fuente: Índice Global del Hambre 2017: Las desigualdades del hambre.

Esta edición del GHI además se enfoca en la desigualdad en el progreso de estos indicadores dentro de cada país, al mostrar el promedio del retraso del crecimiento en menores de 5 años, el puntaje de la región con peor puntaje y mejor puntaje. América Latina se identifica a menudo como una región de inequidades, y en este tema no es excepción, si bien tiene uno de los niveles de hambre a nivel regional más bajos, dentro de sus países existen grandes desigualdades en las tasas de desnutrición crónica. Se elige esta tasa dado que presenta una evolución a largo plazo, mientras que la desnutrición aguda suele mostrar una situación más estacional.

En Guatemala, por ejemplo, en el departamento de Guatemala el 25 por ciento de los niños registran retraso en el crecimiento, mientras que, en Totonicapán, Quiché y Huehuetenango, el 70, 69 y 68 por ciento de los niños, respectivamente, están afectados. Como se notó en la edición de 2016, es la alta tasa de desnutrición crónica la principal responsable por el alto puntaje del GHI. Honduras también presenta grandes desigualdades, si bien la tasa de desnutrición crónica infantil es del 22.7 por ciento, registra una variación entre departamentos de entre el 8 y casi el 40 por ciento.

Las desigualdades en los indicadores se basan en diferencias en el acceso a diferentes tipos de poder, como ser económico, social y político de las subpoblaciones nacionales (como ser mujeres, minorías étnicas, población rural y/o pobre), dado que estos subgrupos suelen estar bajo mayor riesgo de conflicto o de sufrir efectos del cambio climático. El reporte entonces, realiza una serie de recomendaciones de políticas para los gobiernos nacionales, el sector privado global y las organizaciones internacionales.

Se necesita mayor gobernanza democrática en los sistemas alimenticios nacionales e internacionales. Los responsables de las tomas de decisiones deben garantizar así que los individuos marginalizados y con baja representación estén incluidos dentro de los debates de políticas referidas a la agricultura y alimentación, asegurando sus derechos a la protesta, a la asamblea y al acceso a la información. Las organizaciones internacionales deben asistir para que las organizaciones civiles y de base sean participantes activos en el desarrollo e implementación de las intervenciones de seguridad alimentaria. Los marcos regulatorios deben entonces incluir recursos para que los ciudadanos, en particular aquellos vulnerables, estén protegidos de los efectos potencialmente negativos del comercio global agropecuario, implicando estándares internacionales de derechos humanos y medioambientales.

La publicación resalta la necesidad de mejorar el apoyo para los pequeños agricultores familiares, en particular las mujeres, así como aumentar el acceso a la educación y los programas de seguridad social para las poblaciones vulnerables. Las políticas y programas deben tomar en cuenta cómo las desigualdades, tales como las normas sociales discriminatorias de género, impactan el estado de la seguridad alimentaria de la gente, y este análisis debe ser extendido a diferentes sectores, tales como el comercio, la agricultura y las políticas de tenencia de tierras.

Para reducir estas desigualdades y el hambre se requiere de mejor acceso a la información. El reporte hace un llamado por mejorar la recolección de datos relacionados con la seguridad alimentaria y nutricional, y su distribución de forma oportuna y relevante entre las partes interesadas. Finalmente, para el cumplimiento de los ODS, el reporte indica que los países donantes deberán aportar 0.7 por ciento de su producto nacional bruto (PNB) para la asistencia oficial de desarrollo, y un 0.15-0.2 por ciento de su PNB directamente a los países menos desarrollados.

Por más información, se puede acceder al reporte completo en el siguiente enlace, y para comparar con ediciones anteriores, casos de estudio y otros datos relevantes, el sitio web del índice es el siguiente.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Flickr: amslerPIX