La Economía de Honduras bajo el Cambio Climático
Source: Flickr: Yamil Gonzales
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Los efectos del cambio clim√°tico si bien se sentir√°n en todo el mundo, Honduras se encuentra en una posici√≥n de alta vulnerabilidad al mismo. En nuestro sitio hemos discutido previamente trabajos donde se ha computado los efectos espec√≠ficos en la seguridad alimentaria y la agricultura, para as√≠ poder dise√Īar una estrategia de adaptaci√≥n adecuada. El a√Īo pasado, la CEPAL el Gobierno de Honduras publicaron un trabajo donde se analizaron posibles pol√≠ticas p√ļblicas de adaptaci√≥n a los efectos estimados. Continuando este trabajo, se ha puesto a disposici√≥n un nuevo documento, ‚ÄúEconom√≠a del Cambio Clim√°tico en Honduras: documento t√©cnico 2017‚ÄĚ en el que se realiza un an√°lisis multisectorial, macro, micro y medioambiental de la situaci√≥n de vulnerabilidad e impactos potenciales. El trabajo se concentra en los impactos en los recursos h√≠dricos, la energ√≠a el√©ctrica derivada de los mismos, la agricultura, los ecosistemas y en la salud mediante enfermedades favorecidas, incluyendo la desagregaci√≥n por regiones.

Se estimaron tres escenarios de crecimiento econ√≥mico para 2100, base, alto y bajo, con la tasa de crecimiento del PBI calculada de 3,17, 2,76 y 4,21 por ciento anual respectivamente. La poblaci√≥n por su parte, se estima que alcanzar√≠a los 10,75 millones de habitantes para 2100, por lo que el PBI per c√°pita podr√≠a alcanzar los 16.08 miles de d√≥lares bajo el escenario base. Tambi√©n se realizaron escenarios para el Cambio en el Uso de la Tierra, observando que los sistemas agropecuarios continuar√≠an expandi√©ndose, avanzando del 54 por ciento en 2005 al 75 por ciento de la superficie del pa√≠s para 2100 (8.2 millones de hect√°reas). Esta expansi√≥n agropecuaria acompa√Īar√≠a la p√©rdida de bosques, la desaparici√≥n de la sabana y herbazal y aumento en la cobertura urbana, mientras que cuerpos de agua, pantanos/humedales se mantendr√≠an estables. En cuanto al consumo de energ√≠a, se estima que la demanda de energ√≠a crecer√≠a a un 1,8 por ciento anual, en especial proveniente de hidrocarburos. Por el lado de la oferta, se espera que para 2100, provenga principalmente de fuentes hidroel√©ctricas (52 por ciento), carb√≥n (19 por ciento) y ciclo combinado (18 por ciento).

Los escenarios de emisiones de Gases de Efecto Invernadero muestran que las mismas seguirán en crecimiento, aunque con una tasa de crecimiento decreciente (cada vez menor a medida que pasa el tiempo). Respecto a la temperatura, entre 1960 y 1990 ya ha aumentado 0,75 grados centígrados, y continuando las tendencias, podría alcanzar los 4,5 grados centígrados para 2100. Los autores definen tres regiones de análisis, Atlántico (departamentos de Atlántida, Cortés, Colón, Islas de la Bahía y Gracias a Dios), Zona Centro (Choluteca, Copán, Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, La Paz, Lempira, Ocotepeque, Olancho, Santa Bárbara y Yoro) y Pacífico (Valle y Choluteca). Como es de esperar, algunas están más expuestas en algunos sectores que otras, por ejemplo, en la zona Pacífico, la falta de recursos hídricos en comparación con el resto del país, provocaría que los aumentos de la temperatura sean mayores. Sin embargo, los departamentos en la región Centro serían quienes sufrirían una mayor reducción de las precipitaciones.

Los cambios en los patrones de los recursos hídricos afectarán la generación de hidroelectricidad, por lo que, dado que como se ha establecido sería la principal fuente de energía, pone la oferta de energía eléctrica en alto riesgo al cambio climático. Para 2090 se estima que la capacidad de generación de energía eléctrica en la represa de El Cajón, habría disminuido un 72 por ciento en comparación con lo registrado en 1990.

Tal como se discutió previamente, los efectos en los rendimientos agropecuarios, consecuentemente en la seguridad alimentaria, la pobreza y desigualdad serían de considerable magnitud, por lo que se requerirán políticas de adaptación y mitigación para los productores, en especial aquellos de subsistencia. Específicamente en la producción de granos, a escala nacional se estima que los rendimientos del maíz y el frijol podrían llegar a caer en un 42 por ciento para 2100, mientras que la disminución de los rendimientos del arroz podría alcanzar el 50 por ciento y la del café en un 33 por ciento. Sin embargo, estas estimaciones se realizan teniendo en cuenta el estado de la situación actual, sin contemplar medidas de adaptación o nuevos sistemas de producción.

Estimaciones de los efectos econ√≥micos en el PBI, establecen que para 2100, el costo acumulado en los sectores especificados podr√≠a llegar a equivaler a casi el 80 por ciento del PBI de Honduras de 2008. En el documento se elaboran diferentes propuestas de pol√≠ticas para la protecci√≥n y conservaci√≥n del medioambiente, tales como la generaci√≥n √°reas naturales protegidas, fomento de la agricultura clim√°ticamente inteligente, as√≠ como la integraci√≥n comunitaria en la implementaci√≥n de las actividades necesarias. De forma global, se propone desarrollar pol√≠ticas p√ļblicas para la adaptaci√≥n al cambio clim√°tico, para disminuir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y otros contaminantes. Dentro de las pol√≠ticas sugeridas para cubrir espec√≠ficamente la situaci√≥n de los peque√Īos productores familiares, se hace hincapi√© en el acceso a mecanismos tradicionales financieros que permiten la mitigaci√≥n del riesgo, tales como cr√©ditos, subsidios y seguros.

El gobierno de Honduras tiene establecidos distintos canales institucionales para la adaptación del cambio climático de forma tal de que la temperatura global no aumente más que 1,5 grados centígrados. La ley de Cambio Climático y la Estrategia Nacional de Cambio Climático forman parte del marco jurídico general de las iniciativas de protección, conservación y restauración de ecosistemas marinos y terrestres, biodiversidad y la gestión de riesgo y de la vulnerabilidad sectorial. Se establece además dentro del marco jurídico, que las acciones deben incluir una perspectiva de género y de derechos humanos, con la inclusión participativa de los individuos más vulnerables al cambio climático. El proceso de planificación además incluye el Proceso Nacional de Finanzas del Clima, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, la Actualización del Plan de Acción de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y la Ley Agroforestal para el Desarrollo Rural. Además, al momento se está desarrollando el Plan Nacional de Adaptación para fortalecer las capacidades y acceder a fondos externos para la financiación de actividades de adaptación y mitigación al cambio climático.

Por más información detallada del análisis, así como recomendaciones específicas, se puede consultar el documento completo en el siguiente enlace.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Flickr: Yamil Gonzales