Caída de la desnutrición aguda en Guatemala
Source: T. Nelson - USAID
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La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) ha publicado en su sitio de internet recientemente el análisis del Reporte de la Mesa Técnica para el Análisis de la Mortalidad por Desnutrición Aguda de 2015, finalizada el 12 de Diciembre. Según la misma, los casos de desnutrición aguda fueron 13,304, que representan 1,823 menos que en el año anterior a la misma fecha, esto es una caída del 12% del total de personas con desnutrición aguda para el 2015 en Guatemala.

Según las autoridades de la SESAN, la reducción es imputable al éxito de las intervenciones y es evidencia de la eficiencia en la coordinación con otros organismos responsables para la mitigación de la inseguridad alimentaria. Específicamente, se nombra a la asistencia con alimentos para 125 mil familias afectadas por la sequía en el corredor seco a través de un esfuerzo de múltiples agencias gubernamentales. Además, resaltó la necesidad de contar con la ayuda de la ciudadanía para identificar e intervenir oportunamente en las situaciones particulares de desnutrición aguda.

La tasa de desnutrición aguda en niños menores de 5 años para el 2015 se calcula actualmente en 58.6 casos cada 10,000 niños, presentando una evolución en caída al compararla con un pico de 162.5 durante 2009. Los 13,304 casos de desnutrición aguda se pueden clasificar en casos diagnosticados por medición antropométrica, 9238 niños con desnutrición aguda moderada y 3137 desnutrición aguda severa; casos diagnosticados por clínica: 393 con Marasmo, 427 con Kwashiorkor y 109 con Kwashiorkor Marasmático. Los casos de marasmo diagnosticados fueron aquellos que presentaron una caída más pronunciada desde 2010 (contabilizados en 956 entonces), siendo los casos diagnosticados a través de antropometría en los que menores cambios proporcionales se observa.

Departamentos en el sur y sureste del país presentan tasas de desnutrición aguda moderada superiores a 50 casos cada 10,000 niños, con específicamente, Escuintla (127.23), Chiquimula (105.17) y Retalhuleu (100.63) los valores más altos. Resultados similares se observan para los casos de desnutrición aguda severa, pero la distribución geográfica cambia para los casos de desnutrición aguda clínica, con los departamentos más afectados concentrándose al este y oeste del país. En cuanto a la clasificación por grupos etarios, se puede observar que la gran mayoría de los niños afectados por desnutrición aguda son menores a los 24 meses, representando el 79.8% de los afectados.

El Secretario de la SESAN, Germán Gonzalez afirmó al respecto que la se ha involucrado la participación de la Procuraduría de los Derechos Humanos para la intervención ante los casos de niños con desnutrición aguda, lo que a permitido que el número de fallecimientos de niños por esta causa sean 7 menos que el año pasado, y sólo 149, aunque todavía se encuentran 35 casos en investigación.

El desglose del reporte permite observar que la mayor parte de los casos confirmados de fallecimientos por desnutrición aguda se concentraron en los departamentos de Huehuetenango (18 casos), Alta Verapaz (18), Escuintla (16) y San Marcos (14). Como es esperable, la gran mayoría de los niños fallecidos eran menores de 24 meses, pero con la mitad de los casos de edad de entre 1 a 2 años. Asimismo, más de la mitad de los fallecidos (54%) eran de sexo femenino. La mayor parte de los decesos ocurrieron entre los meses de Abril y Agosto, mientras que los reportes fueron con pico en Junio y Julio (en coincidencia con los episodios más marcados de sequía y canícula), reforzando el aporte del Secretario que la ayuda oportuna puede de haber salvado vidas.

Estos resultados están en línea con lo recientemente publicado en el Cuarto Censo Nacional de Talla en Escolares de Primaria del Sector Público de la República de Guatemala, 2015, que  informa una baja de 8 puntos porcentuales (37.6%) de los casos de desnutrición crónica, lo que equivale a una  reducción de la tasa de un 1 por ciento anual.

Sin embargo, el Secretario destaca que esto es un esfuerzo a largo plazo, requiriéndose al menos 10 años para poder observar resultados contundentes, y esto significa una necesidad de 20 años de continuación política de los trabajos. Además, cabe resaltar las recomendaciones realizadas por el Centro Nacional de Epidemiología haciendo un llamado al fortalecimiento institucional de los canales necesarios para la prevención y detección temprana de la desnutrición aguda, incluyendo la identificación de comunidades en riesgo; y recalcando la importancia de asegurarse el funcionamiento correcto de los programas ventana de los 1000 días y Pacto Hambre Cero.

Puede encontrar más información en el siguiente comunicado de prensa, y en esta y esta   presentación.

Escrito por Florencia Paz, MTID

Crédito de la foto:T. Nelson - USAID