Perspectiva de Género y el Cambio Climático
Source: CIAT - Gian Betancourt
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Como ya hemos señalado en previos artículos, mujeres y hombres enfrentan problemas diversos ante el cambio climático, debido a que los roles de cada género están diferenciados tanto en el ámbito privado así como el productivo. Esto es especialmente particular en el sector de la agricultura, donde se pueden encontrar roles diferenciados tanto dentro de la producción misma, así como el acceso a los recursos y su administración y las tomas de decisiones en general.

Esto fue tanto parte de las negociaciones así como del documento resultante de la COP21, dado que el ignorar desigualdades de género dentro de los sistemas de producción hace que se generalicen soluciones sin poder aprovechar al máximo los recursos disponibles y omitiendo fuentes de información vitales. Es por esto, que el Programa de Investigación del CGIAR, Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS) cuenta con un nodo de género como campo de investigación, a través del cual ha llevado a cabo distintos proyectos enfocándose en las capacidades propias de las mujeres, y así garantizar la inclusión de mujeres y hombres campesinos. Esta tarea en América Latina y Central, se la ha implementado a menudo en cooperación con El Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). El análisis detallado de esta problemática se puede encontrar en nuestro sitio global, en donde comentamos el reporte de políticas en el que la CCAFS presenta recomendaciones claves para la mejor inclusión de las mujeres en lo que es pertinente al cambio climático.

Estos centros de investigación del CGIAR han ya trabajado la temática en el campo, publicando trabajos donde se analizan la situación para Colombia pero que es fácilmente extensible para otras comunidades de interés. Esto se debe a que reconocen que los conflictos armados empujan a la migración y aumentan la disolución de los hogares; en consecuencia, las mujeres se encuentran así a cargo de las familia, con menor capacidad de acceso y control de los recursos productivos y esto es más marcado aquellas mujeres de descendencia afroamericana o indígena.

A su vez, se llevó a cabo en el país el taller “Mujeres rurales y cambio climático: posibles alianzas y sinergias en procesos de incidencia política”. En el cual, junto con diversas organizaciones civiles y establecimientos educativos, se promovió en las organizaciones de mujeres rurales la construcción de mayor agencia para incrementar su incidencia a la hora de diseñar e implementar proyectos de mitigación para el cambio climático. En el mismo, los organismos de mujeres apuntaron que las mismas suelen tener una mayor consideración en temas de biodiversidad y conservación del agua en su producción, principalmente porque son las responsables de la seguridad alimentaria en sus hogares. Las mujeres han sido tradicionalmente dejadas de lado en la diagramación de políticas, por lo que se resaltó en el taller la necesidad de pujar por el entrenamiento técnico para poder entender el discurso científico en torno al cambio climático. El taller también sirvió como puente para formar alianza a través de las distintas organizaciones, construyendo sinergias entre los participantes y ayudando a priorizar acciones (como ser capacitaciones técnicas).

Similares limitaciones para las mujeres campesinas se encontraron en el Perú, donde se observa que debido a un aumento de la migración hacia la ciudad, han generado una reconfiguración del territorio rural donde se observan más mujeres a cargo de la producción agrícola y de la SAN de sus hogares. Esto hace que exista cierta urgencia en la inclusión de las mismas en los procesos de decisiones comunitarios, regionales y nacionales, sobre todo en el marco de conservación de la biodiversidad y naturaleza. En este estudio, además, se enfatizó que deben considerarse las diferencias productivas a su vez por regiones naturales (selva, montaña, sierra, por ejemplo), y combinar esto con el análisis del rol productivo de la mujer para lograr un sistema de desarrollo eficaz a largo plazo. Finalmente, el documento resalta la necesidad de la capacitación técnica femenina para garantizar la mitigación y adaptación ante el cambio climático. 

El enfoque de género, sin embargo, no significa tan solo análisis de apoyo para mujeres. En Nicaragua, se está llevando a cabo un proyecto para incluir la temática de cambio climático a través de la Agricultura Específica por Sitio (AEPS), en el que se buscó incorporar la perspectiva de género de manera directa durante la fase de análisis focal, para así poder garantizar que el sistema de información alcance al total de productores de forma equitativa (tanto mujeres como hombres). El proyecto se enfoca en la producción de arroz, donde previamente se ha observado que si bien las mujeres participan en la producción como propietarias de los insumos de mano de obra y tierra y en la toma de decisiones, y sin embargo, no son consideradas como productoras en sí. El trabajo consistió en analizar las diferencias percibidas de género dentro de los participantes, y no es sorprendente que los resultados varíen.  Los resultados mostraron que es importante  tener en cuenta no tan solo los distintos roles durante las actividades a estudiar, sino también los matices que se esconden en los cuestionarios en sí, es decir, la necesidad de incorporar en el análisis tanto quién es el entrevistado, el lenguaje empleado y quién le acompaña durante la entrevista.

Así mismo, dentro de la temática del enfoque de género, la CCAFS en conjunto con la CIAT publicaron un reporte analizando las oportunidades de mitigación al cambio climático para los productores ganaderos en los sistemas silvopastoriles en Latinoamérica. El tipo de interacción de cada género en la producción ganadera está altamente diferenciada, tanto en las actividades realizadas así como los intereses y prioridades que tienen. Con información proveniente de trabajos realizados en Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Colombia, se observa que la mujer está principalmente involucrada en las tareas de obtención de la leche, higiene, cuidado de los recursos y personas, y tareas domésticas varias lo que hace que su participación parezca invisible en el producto final. Además que las mujeres están involucradas no tan solo como miembros de la explotación familiar, sino también como parte de cooperativas, pero los hombres suelen estar al frente de las actividades en el mercado, aunque la toma de decisiones sea compartida. Sin embargo, las mujeres han actuado como innovadores para la mitigación del cambio climático en Costa Rica, tomando la rienda de la reforestación.

Todos estos trabajos refuerzan así la importancia de, primero, incrementar la visibilidad de las mujeres en la producción rural, segundo, comprender las diferencias de los roles y resultados, y tercero, incorporar el enfoque de género dentro de la implementación de programas, en especial en aquellos apuntados para la mitigación y adaptación del cambio climático.

Escrito por Florencia Paz, MTID.

Crédito de la foto:CIAT - Gian Betancourt