Retos para el desarrollo sostenible en Centroamérica
Source: J.L.Urrea (CCAFS)
Share

Desde el año 2013 hasta diciembre de 2015 la CEPAL desarrolló en Centroamérica y República Dominicana un proyecto con el fin de mejorar el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas y proyectos de desarrollo rural orientados hacia la sostenibilidad, la inclusión y la reducción de la pobreza en el campo. En el marco de este proyecto, la CEPAL ha reestructurado su base de datos CEPALSTAT agregándole componentes de desarrollo rural y de seguridad alimentaria y nutricional; además ha publicado un documento que presenta los principales retos económicos, sociales y ambientales del desarrollo rural y agroalimentario en Centroamérica, la importancia de los sistemas de información para la formulación de políticas públicas, el estado de la región respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y una evaluación de los sistemas de información utilizados en la región.

Según el documento, los principales retos económicos que afligen el desarrollo rural y el sector agroalimentario de Centroamérica son de carácter macroeconómico y estructural. En el aspecto macroeconómico, todos los países de la región, con excepción de Nicaragua, presentan disminuciones de la participación del PIB agropecuario sobre el PIB total, a esto se le suman otros factores como un limitado número de productos de exportación, una alta dependencia del sector agropecuario al ciclo económico de los socios comerciales y a la volatilidad de los precios internacionales, y las bajas productividades ocasionadas por la poca tecnificación de los procesos productivos, los limitados recursos financieros de los productores, el escaso acceso a servicios financieros, entre otros. Entre los aspectos económicos estructurales, los autores destacan la concentración de la propiedad de la tierra, la desigualdad en la distribución de activos productivos los ingresos generados por estos, y la poca penetración e inclusión de los servicios financieros en las poblaciones rurales de la región.

Por otro lado, frente a los aspectos sociales que se vuelven un impedimento para el desarrollo rural, los autores mencionan la alta incidencia de la pobreza en la zona rural de la región, la cual presenta una tendencial dual, ya que países como El Salvador, Honduras, Nicaragua y la República Dominicana han logrado disminuciones significativas en la pobreza rural en los últimos años, mientras que en Guatemala y Panamá han habido aumentos. Los niveles de pobreza rural más altos de la región se presentan en Honduras con un 79,5 por ciento y los niveles más bajos en Costa Rica con un 19,5 por ciento. De acuerdo a los autores, la pobreza rural en la región se explica en buena medida por  la imposibilidad de las actividades productivas para generar empleos formales dignos con ingresos suficientes y con altos niveles de productividad. Por ejemplo, en Honduras el 80 por ciento de los pobres rurales se emplean en agricultura, silvicultura, caza y pesca; todos sectores que muestran bajas productividades del factor trabajo, que se presenta debido a las precarias condiciones de salud y nutrición en la que se encuentra una alta proporción de la población rural.

Los autores mencionan que de acuerdo al Programa Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para Centroamérica, en 2008 existían alrededor de 1,8 millones de personas menores de 5 años que padecían desnutrición crónica, equivalentes a uno de cada tres niños y niñas de la región. Además de los altos niveles de desnutrición, en la región se presentan precarias condiciones en materia de servicios públicos. Respecto a servicios de saneamiento en la zona rural, en Guatemala menos de la mitad de la población tiene acceso a dichos servicios; en El Salvador dicha proporción es poco más de la mitad, y en Honduras alrededor de la cuarta parte de la población rural carece de estos servicios. En abastecimiento de agua potable en la zona rural, las condiciones son mejores en la mayoría de los países de la región puesto que todos muestran un acceso superior al 70 por ciento.

Frente a los retos climáticos que afronta la región, los autores destacan la afectación por el cambio climático, el cual ocasiona entre otras cosas, pérdidas en la biodiversidad, sequias y hambrunas en el corredor seco debido al aumento de las temperaturas por el fenómeno de El Niño , escases de agua y aumento de la aridez en los suelos. En el documento se presentan valoraciones económicas de las  pérdidas debido a los eventos climáticos y proyecciones de las disminuciones de varios índices ambientales. De acuerdo a cifras del SICA y la CEPAL considerando los escenarios de cambio climático, en los próximos 100 años el Índice de Biodiversidad Potencial podría disminuir hasta un 58 por ciento en la región. Por otro lado, de acuerdo a información proveniente de la Base de Datos Internacional sobre Desastres (EM-DAT),  durante un periodo de 114 años se han acumulado pérdidas y daños en la región por 23.379 millones de dólares. El 50 por ciento de esta cifra ha sido causado por eventos hidrometeorológicos como tormentas e inundaciones y un 5 por ciento por sequias.

Además de enunciar los retos del desarrollo rural, los autores también presentan una descripción completa de los Objetivos y Metas de la Seguridad Alimentaria y el Desarrollo Rural, los cuales se desprenden de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos objetivos incluyen: I) garantizar el acceso a los alimentos, II) terminar la desnutrición en todas sus formas, III) fomentar los sistemas alimentarios sostenibles, IV) aumentar la productividad e ingreso de los pequeños propietarios, y v) reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos.

Para finalizar el documento, los autores realizan una evaluación de los sistemas de información de desarrollo rural y agroalimentario en Centroamérica. Para cada uno de los países de la región se presenta el contexto de las distintas iniciativas en materia de gestión de información sobre desarrollo rural y agroalimentario así como la información de las instituciones generadoras de información agropecuaria. Asimismo los autores presentaron más detalladamente la reestructuración de la base de datos de CEPALSTAT la cual se alimenta de datos provenientes de los ministerios de agricultura y ganadería, las oficinas nacionales de estadística, los bancos centrales, e información proveniente de la SIECA y la FAO.

La base de datos SIAGRO-GIPP cuenta con información para tres dimensiones: actividad agropecuaria (producción, superficies y rendimientos, tipos de cambio, entre otros), desarrollo rural (demográficas, educación, empleo, ingresos) y seguridad alimentaria y nutricional (condiciones nutricionales, disponibilidad, acceso a alimentos, etc.). Además de esto los autores plantean sugerencias para el fortalecimiento de los sistemas de información de la región, según ellos es requerido promover la gestión y análisis de información para políticas públicas con miras a los Objetivos del Desarrollo del Milenio, fortalecer y perfeccionar la base de datos SIAGRO-GIPP, y finalmente fortalecer las capacidades para el análisis de información y construcción de conocimiento en torno a los objetivos y metas del desarrollo rural y agroalimentario sostenido e incluyente.

 La base de datos SIAGRO-GIPP puede ser accedida ingresando al siguiente enlace.

Crédito de la foto:J.L.Urrea (CCAFS)