Mercados tradicionales para reducir la pobreza
Source: CIAT
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En el resumen de políticas No. 29 del Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT), se analizan opciones de políticas en Honduras y Nicaragua empleando mercados tradicionales para la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria. El artículo se escribe en el marco del proyecto para conectar agricultores con el mercado y así promocionar sistemas alimentarios sostenibles alrededor del mundo. Los autores notan que en general, el campo de investigación del desarrollo agrícola internacional se ha enfocado en los canales formales de comercialización, mientras que la gran mayoría de los pobres dependen de mercados tradicionales dado la flexibilidad que presentan a productores y consumidores de bajos recursos. Estos mercados, sin embargo, suelen tener claras deficiencias en la salubridad de los productos comercializados para los consumidores y grandes pérdidas post-cosecha para los productores.

Es así que el equipo de CIAT realizó un estudio enfocado en tres cadenas de valor: frijoles rojos, tomates y queso seco/semi-seco. El proyecto combinó métodos cualitativos y cuantitativos, con encuestas a 170 mayoristas, 385 minoristas y 20 intermediarios. Geográficamente, el proyecto se llevó a cabo en Honduras, en un centro urbano, Tegucigalpa, y una ciudad provincial, Choluteca, y en Nicaragua, en las ciudades de Managua, Matagalpa y Estelí. Las ciudades fueron seleccionadas por su alta demanda por los productos estudiados por consumidores de bajos ingresos. 

Los autores definen a los mercados tradicionales como aquellos organizados por los gobiernos municipales, ubicados en un espacio bajo techo o al aire libre, pero con claramente dividido de acuerdo al producto comercializado. En estos mercados, existe participaci√≥n por parte de los productores, mayoristas y minoristas, a veces con intermediarios presentes, pero el comportamiento de los mercados es influenciado por los mayoristas. En los pa√≠ses estudiados, los mercados tradicionales incluyen a los vendedores ambulantes, peque√Īos negocios y los puestos en los mercados, ya sean mayoristas o minoristas. Seg√ļn datos consultados por los autores, m√°s de la mitad del consumo anual de frijoles y tomates se origina en estos mercados. Dada la cantidad de individuos que se relacionan en este ambiente, as√≠ como la falta de regulaciones que este tipo de actividad tiene, puede observarse la relevancia del sujeto de estudio, as√≠ como la urgencia para aplicar sugerencias de pol√≠tica al respecto.

Uno de los objetivos del reporte es identificar las restricciones que limitan la competitividad de los negocios dentro de los mercados tradicionales. Tanto en Honduras como en Nicaragua las restricciones se concentran alrededor de pérdidas de post-cosecha, limitaciones para los negocios, y calidad de los alimentos, mientras que además en Nicaragua se suma la falta de visión de los comercializadores.

En Honduras, se identificaron entre los impedimentos que caen dentro de la categoría de las pérdidas post-cosecha a las ineficiencias causadas por el mal procesamiento, transporte y prácticas de almacenamiento en los alimentos sobre todo los altamente perecederos, en este caso, tomate y queso. Para Nicaragua, principalmente se indicó a la falta de revisión de los productos en las etapas de producción y procesamiento, lo que implica altas pérdidas para los vendedores dada la calidad pobre de los alimentos.

Las p√©rdidas post-cosecha, seg√ļn los propios comercializadores y productores, llega a contabilizar m√°s de un 20 por ciento de la producci√≥n de tomate en Honduras para el mercado mayorista en Choluteca. Como es de esperar, las p√©rdidas post-cosecha son mayores en los productos perecederos como lo es el tomate y queso, y menor en el caso del frijol. Adem√°s, para los productos perecederos, los mercados en Honduras reportan mayores p√©rdidas que los de Nicaragua.

Dentro de las limitaciones comerciales en Honduras, se enumeran los efectos del desempleo en la población de bajos ingresos que provocó la caída del consumo y por ende la demanda, las regulaciones en los precios impuestas por el gobierno para beneficiar a los mercados formales, y la percepción de inseguridad en el mercado tradicional, la volatilidad de los precios y la estacionalidad de los productos que hace difícil competir con la oferta continua de los mercados formales de importaciones. En Nicaragua, coincidieron con la volatilidad de los precios de los tres productos y para el caso del queso, la constricción de la demanda.

Finalmente, en lo que respecta a la salubridad de los alimentos, principalmente se se√Īal√≥ la falta de regulaciones y control fitosanitario a lo largo de la cadena de valor, as√≠ como informaci√≥n sobre pr√°cticas de seguridad alimentaria para manejar los alimentos tanto entre consumidores como vendedores. Adem√°s, en Nicaragua se individualiz√≥ la falta de inversi√≥n de tiempo o recursos para mejorar el negocio de los comercializadores como limitaci√≥n particular, dado que la gran mayor√≠a no invierten tiempo o recursos para mejorar sus negocios.

La falta de fiabilidad en la oferta de los productos y sensación de inseguridad además, puede llevar a la contracción mayor de la demanda,  con los consumidores forzados a acudir a mercados más caros para poder adquirir sus productos, lo que a su vez puede implicar bajar la calidad del consumo dada la restricción presupuestaria, y por ende, aumentar la inseguridad alimentaria.

Los autores identifican recomendaciones claves de política para permitir a los mercados tradicionales a aumentar su competitividad. En primer lugar, inversión en infraestructura, seguridad y saneamiento para mejorar las instalaciones incentivaría la presencia de consumidores, aumentando la demanda. Segundo, es necesario fomentar la implementación de regulación y legislación para la gestión de la salubridad alimentaria y el manejo apropiado de los alimentos a lo largo de toda la cadena de valor, acciones que también disminuirían las pérdidas post-cosecha. Tercero, se sugiere implementar intervenciones de prácticas de cosecha, procesamiento, clasificación, transporte y almacenamiento para prevenir las pérdidas post-cosecha, así como introducir estándares de calidad para aumentar la calidad de los productos alimenticios. Finalmente, los autores destacan la necesidad de incluir a los mercados tradicionales y sus limitantes particulares en el análisis futuro de las cadenas de valor.

Para más información, puede encontrar el documento completo en el siguiente enlace.

Escrito por Florencia Paz

Crédito de la foto:CIAT