La evidencia científica es clave para la protección social
Source: World Bank/Arne Hoel
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Aumentar el alcance de la protección social ha sido una preocupación de las últimas décadas en la región. La expansión de diferentes servicios en la actualidad, refleja la intención de las políticas públicas y los gobiernos para abordar el tema. El reporte  “Las Perspectivas de la Protección Social y La Inclusión Productiva en Centroamérica y República Dominicana en el marco de las Tendencias Latinoamericanas” compilado por la Secretaría de Integración Social Centroamericana (SISCA) a través del Observatorio Centroamericano del Desarrollo Social (OCADES), aborda los retos que quedan por enfrentar para poder extender la protección social a la población vulnerable.

La protección social es de alto interés para los esfuerzos de integración en la región. El reporte reconoce que si bien las propuestas e implementaciones de protección social son de responsabilidad de los gobiernos de los países, existen instancias regionales que pueden aprovecharse, desde intercambio de conocimientos y experiencias, hasta metodologías de monitoreo y evaluación de naturaleza objetiva.

El reporte incluye una revisión de los problemas que atañe a la región y cómo la protección social genera oportunidades para remediarlos. La desigualdad ha sido la característica sobresaliente de la región cuando se la compara con otras partes del mundo, en América Latina, altas tasas de desigualdad se traducen en mayor criminalidad, problemas sanitarios y bajos niveles de educación, esperanza de vida y cohesión social. En los últimos años, se manifestó la necesidad de alejarse del enfoque de la “teoría del rebalse” para el diseño de políticas públicas. Bajo el mismo, el crecimiento del PBI es el foco, en la esperanza que a mayor riqueza, mayores oportunidades para los individuos vulnerables. El cambio de perspectiva reconoce el lugar que los programas de protección social implementados desde el Estado brinda a la población excluida.

Al respecto, es fundamental la utilidad comprobada de los programas de transferencias monetarias condicionadas dado que alivian inmediatamente las carencias económicas de la mano de la inversión en capital humano y el empoderamiento de los individuos; con la adición que el grado de focalización para necesidades predefinidas que acompaña implica la alta eficiencia del gasto del gobierno en protección social. En la región, tres grandes programas de transferencias monetarias condicionadas en México, Brasil y Chile probaron tener enormes efectos en el bienestar de la población, y ha sentado precedente para esfuerzos similares en otros países del mundo.

El cambio de paradigma del desarrollo ha venido acompañado por la extensión de las definiciones de bienestar. Hoy, es aceptado que la pobreza tiene una naturaleza multidimensional que no puede ser reflejada solamente en la condición económica de un individuo. Esfuerzos para extender el análisis de la misma han sido discutidos en nuestro sitio previamente, desde incluir la dimensión temporal, hasta la comprensión de otras carencias en el análisis. Otro reto es la transmisión intergeneracional de la pobreza, que requiere la inclusión crítica de esfuerzos de educación e de las generaciones más jóvenes para así romper con estos ciclos viciosos. La inversión en capital humano combinado con mejor acceso a servicios financieros facilita la innovación de pequeñas empresas, sector que promueve el mercado de trabajo y mejora el consumo de las familias. En Centroamérica, las micro, pequeñas y medianas empresas, representan casi el 99 por ciento del total de las empresas de la región, a la vez que son responsables del 67 por ciento del empleo asalariado.

El segundo capítulo describe la importancia de  metodologías de evaluación y monitoreo. Principalmente, es una forma de enaltecer procesos democráticos al poner a disposición la información transparente sobre programas en curso. Segundo, permite identificar las falencias a tiempo, corregirlas y así asegurarse la eficiencia el cumplimiento apropiado de los proyectos sociales, así como garantizar la sostenibilidad de los mismos. Es fundamental recordar lo que el Dr. Diaz Bonilla escribió para nuestro sitio anteriormente, la correcta evaluación tiene que estar antecedida por un diseño apropiado de políticas, identificando específicamente los indicadores a cambiarse, metodologías a implementarse y población objetivo.

El cúmulo de evidencia científica que se puede extraer de las experiencias exitosas y no tan exitosas, facilitan la replicación en otros ámbitos de proyectos similares. Metodologías científicas estrictas permiten identificar evidencia causal, que ayuda a comprender los mecanismos causa-efecto disparados por el programa, aislando otros factores concurrentes que afecten los resultados. El diseño apropiado de las intervenciones es de alta importancia, dado al no tener acceso a un contra-factual como se da dentro de los laboratorios, en las ciencias sociales la evidencia científica producida se tomará como evidencia causal del proyecto en cuestión.

La evidencia científica soporta, comprueba y acredita, y al revés, a las opiniones que influyen en las políticas. El aporte de transparencia ayuda al diseño apropiado de políticas públicas, aportando información objetiva. Sin embargo, la generación de la evidencia suele también ir acompañada por gastos extras, por lo que vive dentro de una restricción presupuestaria, donde una intervención debe reducir su alcance en orden de incorporar el proceso de evaluación y monitoreo a su implementación, con los costos políticos que esto implica.

Los autores sin embargo, resaltan un mar de buenas prácticas que van de la mano de la inclusión de metodologías científicas de monitoreo y evaluación. Por ejemplo, la internalización de los procesos de evaluación conlleva la creación y refuerzo de las instituciones que aseguran que los programas se pongan en práctica de acuerdo a las normativas previamente comprobadas. Esto, también significa la inversión en la cultura de evidencia en la administración pública, lo que aumenta su eficiencia. Como se discutió previamente, la transparencia en la información está altamente relacionada con el progreso de los procesos democráticos a través del empoderamiento de la sociedad y la vida cívica. El escalamiento de intervenciones mediante pruebas piloto y luego su expansión gradual, permite también la posibilidad de cubrir toda una población con una misma intervención, generando evidencia a la vez que facilita el devengado paulatino de los gastos.

Finalmente, estos procesos crean un espacio de discusión entre la sociedad civil, científicos y políticos basados en pautas objetivas de resultados, análisis de costo-beneficio, y así facilitan el diseño de nuevos programas a futuro.

Puede encontrar mayor detalle sobre este tema y otros abordados por la publicación en el siguiente enlace.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:World Bank/Arne Hoel