√ćndice Global del Hambre 2016
Source: Flickr user: David Amsler
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El d√≠a martes 11 de octubre se present√≥ en Washington DC la und√©cima edici√≥n del √ćndice Global del Hambre (GHI por sus siglas en ingl√©s). Siguiendo la nueva metodolog√≠a introducida en 2015 que desglosa los indicadores de desnutrici√≥n infantil, el √≠ndice incluye cuatro indicadores como componentes: la proporci√≥n de personas desnutridas, la proporci√≥n de ni√Īos menores de 5 a√Īos que sufren de emaciaci√≥n (desnutrici√≥n infantil aguda), la proporci√≥n de ni√Īos menores de 5 a√Īos que sufren de retraso en el crecimiento (desnutrici√≥n infantil cr√≥nica), y la tasa de mortalidad de ni√Īos menores de 5 a√Īos. La nueva edici√≥n del √≠ndice se reporta para 118 pa√≠ses con datos de entre 2010 y 2016. El √≠ndice se manifiesta en una escala de 100 puntos, con 0 la mejora situaci√≥n, implicando cero hambre, y 100 la peor. Si bien estos valores extremos no se encuentran en la realidad, valores menores a 10 reflejan poca hambre; entre 10 y 20, hambre moderada; de 20 a 35, hambre de seriedad; de 35 a 50, hambre alarmante y mayores a 50, extremadamente alarmante.

Este reporte, aporta información que se puede analizar en el contexto de la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por Naciones Unidas. En nuestro sitio anteriormente, remarcamos que la región de Centroamérica está avanzando positivamente en la lucha contra el hambre y la pobreza de acuerdo tanto a diferentes documentos del Overseas Development Institute así como el Banco Mundial. Muchos de los Objetivos son asociados con los indicadores del índice global del hambre, directamente como es el ODS 2 (hambre cero), pero indirectamente también, como es el ODS1 (eliminación de la pobreza), ODS 6 (acceso al agua potable y sanidad) y 12,13 y 15, que se relacionan con el cambio climático, y por ende la seguridad alimentaria.

A nivel mundial, el GHI muestra se√Īales de progreso. Para el mundo en desarrollo en conjunto, los valores del √≠ndice entre 2000 y 2016 cayeron 29 por ciento. Am√©rica Latina y el Caribe es una de las regiones que registra √≠ndices m√°s bajos hist√≥ricamente, aunque existen grandes disparidades intrarregionales. Ordenando los pa√≠ses de acuerdo a su GHI en forma creciente, de tal forma que aquellos pa√≠ses con menos hambre ocupen las primeras posiciones, los pa√≠ses de Centroam√©rica se encuentran entre las posiciones 50 y 70. El Salvador reporta un GHI 2016 de 11.1, Honduras 13.2 y Guatemala 20.7. Estos valores, adem√°s, reflejan el √©xito de los diversos programas implementados para mejorar la seguridad alimentaria en la regi√≥n, tanto El Salvador y Honduras disminuyeron sus √≠ndices a la mitad de lo reportado en 2000, mientras que este cambio fue casi un tercio para Guatemala.

Al observar la evoluci√≥n de cada uno de los componentes por separado, se puede reconocer cu√°les fueron las √°reas espec√≠ficas que avanzaron m√°s, as√≠ como especificar las que requieren esfuerzos extras. El √≠ndice, permite observar que, si bien los pa√≠ses son similares en sus problem√°ticas, su poblaci√≥n muestra trayectorias y desaf√≠os particulares a cada uno. En El Salvador, por ejemplo, la proporci√≥n de desnutrici√≥n de la poblaci√≥n en general se han mantenido pr√°cticamente estable desde los ‚Äô90, entre un 15-12 por ciento. De forma parecida, el indicador para la desnutrici√≥n aguda, se calcula en un 1-2 por ciento desde dicho per√≠odo. La mejora del √≠ndice se debi√≥ principalmente a que la desnutrici√≥n cr√≥nica pas√≥ de representar casi un 30 por ciento de los ni√Īos menores de 5 a√Īos a menos del 15 por ciento para 2016. Similarmente, la tasa de mortalidad infantil baj√≥ de 5.3 a 1.7 por ciento.

En Guatemala, se repite una historia parecida a El Salvador con tasas de desnutrici√≥n de la poblaci√≥n alrededor del 15 por ciento en los √ļltimos 25 a√Īos. Sin embargo, Guatemala reporta remarcables avances en la desnutrici√≥n aguda, dado que ha pr√°cticamente eliminado la emaciaci√≥n, reportando para 2016 tasas menores al 1 por ciento, mientras que la mortalidad infantil cay√≥ de un 8 por ciento a menos de un 3 para 2016. La descomposici√≥n del GHI permite tambi√©n observar que los grandes desaf√≠os para este pa√≠s, se encuentran en la desnutrici√≥n cr√≥nica. Si bien la cantidad de ni√Īos menores a 5 a√Īos mostrando retraso del crecimiento ha disminuido consistentemente en estos 25 a√Īos, pasando de casi el 60 por ciento en 1991 a 46.5 por ciento en 2016, este indicador se mantiene alarmantemente alto.

Para el caso de Honduras, todos los indicadores muestran una consistente evoluci√≥n positiva. La proporci√≥n de la poblaci√≥n desnutrida disminuy√≥ un 10 por ciento en 25 a√Īos, de 22.7 a 12.2 por ciento. La desnutrici√≥n aguda, si bien siempre baja y constante en los √ļltimos 10 a√Īos, se encuentra en 1.4 por ciento de los menores de 5 a√Īos. La mortalidad infantil, por su parte, pas√≥ de ser un 5.3 por ciento en 1992, a un 2 por ciento en 2016. La desnutrici√≥n cr√≥nica, problem√°tica com√ļn para la regi√≥n, mejor√≥ considerablemente, de representar un 42.5 por ciento de los ni√Īos menores de 5 a√Īos a principios de los noventa, a 22.7 por ciento para lo reportado entre 2011-2015.

El reporte, concluye con una serie de recomendaciones de política. Se remarca la necesidad de incorporar a los ODS como prioridad de las estrategias nacionales, realizando un compromiso a través de todos los aspectos de los gobiernos para terminar con el hambre. Esto implica desde la integración de políticas a través de diferentes ministerios y oficinas responsables, promover sistemas alimenticios saludables, favoreciendo campesinos de subsistencia y reforzando esfuerzos para minimizar la pérdida de alimentos. Especial atención debe prestarse para reforzar la participación política, económica y social de mujeres y grupos excluidos.

A nivel global, el reporte marca la responsabilidad de los países desarrollados de reformular sus políticas agrícolas para no perjudicar el desarrollo de los mercados agrícolas en el Sur Global. También se delinean las responsabilidades de instituciones internacionales y la sociedad civil para promover el desarrollo de sistemas objetivos de monitoreo y medición de indicadores, con especial interés en desarrollar información libre y gratuita para tener políticas mejor focalizadas y efectivas.

Por más información, se puede consultar el reporte en su totalidad en el siguiente enlace, y el resumen aquí, ambas publicaciones se encuentran al momento disponibles solo en inglés.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Flickr user: David Amsler