Cambio climático en Honduras
Source: http://www.cepal.org/es/publicaciones/40708-la-economia-cambio-climatico-honduras-mensajes-clave-2016
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La Dirección de Cambio Climático de Mi Ambiente del Gobierno de Honduras y la CEPAL han presentado un estudio sobre los impactos potenciales del cambio climático en Honduras. El documento estima diferentes escenarios de cambios en la temperatura, precipitaciones, eventos climáticos extremos, aridez y meses secos, recursos hídricos, entre otros. Las estimaciones de estos cambios luego son utilizados para contabilizar el impacto de dichos cambios sobre el sector agrícola, la biodiversidad y ecosistemas, y la economía en su conjunto. En base a estos resultados se plantean sugerencias de política pública de adaptación sostenible e incluyente.

De acuerdo al estudio, Honduras ya sufre cambios en su temperatura promedio. Entre la década de los setenta y los noventa la temperatura promedio del país ha aumentado aproximadamente 0.75° centígrados. Hacia el futuro, el documento presenta varios escenarios posibles. En el escenario que supone que la tendencia actual de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEIH) crecientes se mantenga, la temperatura promedio podría aumentar 1.2 °C en 2030, 2.1 °C en 2050 y hasta 4.5 °C en 2100 con respecto al promedio de temperatura anual entre 1960-2000. Los departamentos de la zona centro occidental serían los que experimentarían los mayores incrementos de hasta 4.7° en 2100, y los departamentos de la región del Pacífico alcanzarían temperaturas que sobrepasarían los 30 °C.

En cuanto a los niveles de precipitación, se prevé una disminución del 0.3 por ciento hasta el 2030, 13 por ciento al 2050 y 32 por ciento al 2011 con respecto al promedio de precipitaciones entre 1960-2000. La disminución más alta del país podría presentarse en aquellos departamentos de la zona centro occidental. Sumado a esto, se prevé un posible ajuste de la actual temporada de lluvias. Es posible que a partir del 2050 ocurra un atraso de la primera temporada de lluvia y una reducción del 80 por ciento de las lluvias que se presentan en mayo. Sin embargo, las precipitaciones durante los meses de octubre y noviembre podrían aumentar.

Con respecto a la ocurrencia de eventos climáticos extremos como huracanes y tormentas, los investigadores del estudio utilizaron información histórica para estimar que la intensidad de huracanes en el Atlántico Norte podría aumentar entre un 5 y 10 por ciento durante este siglo. Por otra parte, habría un aumento en el nivel de la sequedad del ambiente, lo que va en deterioro de la disponibilidad de recursos hídricos. Se estima además que la cantidad de meses secos (con lluvias menores al 50 por ciento de la evapotranspiración en un área determinada) podría aumentar en varios de los departamentos del país. Esto ocasionaría, entre otras cosas, un importante deterioro de la biodiversidad y los ecosistemas.

Los eventos climáticos previamente mencionados junto con el aumento a la población podrían aumentar la demanda de agua en un 168 por ciento en 2030, 397 por ciento en 2050 y finalmente un 275 por ciento en el año 2100. En otros términos, la disponibilidad de agua per cápita podría pasar de 12.008 metros cúbicos anuales por habitante a 482 metros cúbicos de agua por habitante al año en el año 2100.

En la producción agrícola, de acuerdo al escenario planteado al 2100, se espera que los rendimientos del trigo disminuyan 11 por ciento, los del frijol 42 por ciento, los del arroz 14 por ciento, y finalmente los de café 33 por ciento. En conjunto, el costo acumulado del impacto del cambio climático en el escenario de mayores emisiones de GEIH podría llegar a ser del 5 por ciento del PIB (a precios del 2008) en el año 2030 , del 14,7 por ciento del PIB en el año 2050 y del 79,6 por ciento en el año 2100. Sin embargo se señala que este valor podría variar debido a la interacción entre las variables climáticas tenidas en cuenta. En un escenario de menores emisiones el impacto hacia finales del siglo podría ser del 48,9 por ciento del PIB a precios del 2008.

Finalmente se presentan una serie de sugerencias con el fin de contrarrestar los posibles efectos negativos del cambio climático sobre el sector agropecuario y cafetero. Para el sector agrícola en general se recomienda fuertemente diversificar la producción y fortalecer las fuentes de ingreso de las familias haciendo un énfasis en una perspectiva de sostenibilidad y mayor agregado por medio de estrategias como el pago por servicios ambientales de cuencas hídricas, bosques vírgenes, bonos de reducciones de emisiones de Gases de Efecto Invernadero, y la producción de alimentos orgánicos. Además se recomienda hacer uso de pronósticos agroclimáticos y de estrategias orientadas a la reducción de los riesgos, más específicamente las primas de seguros agropecuarios.

 

Escrito por: Juan Carlos Mora Betancourt.

Crédito de la foto:http://www.cepal.org/es/publicaciones/40708-la-economia-cambio-climatico-honduras-mensajes-clave-2016