Intervenciones exitosas de Cadenas de Valor
Source: Flickr user: Ingmar Zahorsky
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Las cadenas de valor son un elemento fundamental para garantizar la seguridad alimentaria, tanto desde el punto de vista del productor (al mejorar sus ingresos), el consumidor (aumenta la salubridad) y el medio ambiente (disminuye las pérdidas). Anteriormente, hemos hecho hincapié en el marco teórico del enfoque del análisis de la cadena de valor. Un nuevo libro editado por investigadores del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), Innovación para el desarrollo inclusivo de las cadenas de valor: éxitos y desafíos cubre el vacío de conocimiento sobre cómo funciona el desarrollo de las cadenas de valor para estimular el crecimiento y combatir la pobreza rural. 

El término cadena de valor se refiere a la secuencia de agentes y mercados interrelacionados que transforma insumos y servicios en productos finales que los consumidores están listos para comprar. Actualmente, existe una revolución en las estructuras y el desempeño  de las cadenas de valor, tanto para aquellas de alto valor, así como de productos primarios. Las cadenas de alto valor que se originan en los países en desarrollo pueden brindar mayores beneficios a los pequeños productores, aunque requieren que estos se comprometan con antelación a entregar cantidad y calidad predeterminadas.

Las cadenas de valor en general se asocian a procesos de modernización que se dan a gran escala. Sin embargo, existen oportunidades para los de pequeños y medianos productores, y este libro resalta ejemplos de alrededor del mundo. Así la inversión en el procesamiento de productos agrícolas se transforma en un componente vital para los ingresos rurales que no provienen del campo, con beneficios directos como oportunidades de empleo para los individuos más pobres y sin tierra, la posibilidad de suavizar ingresos y consumo ante falta de acceso a canales de mitigación de riesgo, y la disminución de precios de productos finales para los pobres.

En el primer capítulo, se sintetiza la información de 11 guías para el análisis de las cadenas de valor, que facilitan la comprensión de las dinámicas entre actores y mercados. Se sugieren también tres áreas que requieren mayor foco para la mejora de dichos documentos: herramientas para identificar desafíos específicos de los pobres en las cadenas de valor, herramientas para identificar factores importantes en el contexto y sus implicaciones para las intervenciones, y mecanismos para asegurar el aprendizaje mutuo en el diseño y a implementación de las cadenas de valor.  

Los contratos agrícolas se analizan en el cuarto capítulo, dado que es una herramienta útil para hacer frente a las fallas de mercado e integrar a los agricultores en las cadenas de valor modernas. Sin embargo, existe cierta preocupación sobre la desigualdad de las estructuras de poder entre los productores y las compañías contratistas. La evidencia señala que los ingresos de los productores que trabajan con este tipo de contratos aumentan entre un 25 a un 75 por ciento, aunque no es claro cuánto prefieren los intermediarios trabajar en este sistema. Sin embargo, el sistema de contratos agrícolas no es una solución única para el desarrollo rural, dado que es una solución económica sólo para aquellos productos de alto valor en determinados mercados. En dichas circunstancias, sin embargo, es una estrategia efectiva para mejorar el bienestar de los pequeños productores.

En el tercer capítulo, se estudia el caso de productores de café certificado en Nicaragua, teniendo en cuenta las limitaciones por la falta de activos de los pequeños productores, para alcanzar objetivos de reducción de la pobreza. Las intervenciones analizadas se dieron en el marco de cubrir los impactos negativos de la “crisis del café”, y se enfocaron en aumentar las dotaciones de activos para así aumentar la participación de los productores en los mercados certificados de café. Sin embargo, algunos productores tuvieron problemas para hacer buen uso de las ganancias obtenidas. Pocos de los hogares menos dotados pudieron aumentar la productividad de su café de forma tal que siguieron dependiendo de agricultura de subsistencia y trabajo fuera del campo fuera de temporada. Es así que se concluye que el acceso mejorado al mercado, aún bajo condiciones favorables y apoyo externo, puede tener impactos poco claros sobre la pobreza rural si no se soluciona también condiciones subyacentes de los activos de los hogares e inversiones.

El caso de la red de la Papa Andina, en Perú, se analiza en el séptimo capítulo. Esta red empleó acciones colectivas para la innovación comercial a través de dos canales, el Enfoque Participatorio de las Cadenas del Mercado (PMCA por sus siglas en inglés) y las plataformas de partes interesadas. Ambos enfoques reúnen a los pequeños productores de papa con intermediarios para identificar intereses comunes, compartir saber del mercado y desarrollar nuevas oportunidades comerciales. Estas interacciones ayudaron a generar innovaciones y nichos de mercados para papas nativas cultivadas por pequeños agricultores en zonas remotas de montaña. Se destaca la necesidad así, de invertir en la capacidad de organizaciones de investigación y desarrollo para facilitar procesos de innovación de mercado entre distintas partes interesadas ocupadas de la producción, comercialización y uso de un mismo producto.

En el octavo capítulo se describen dos plataformas multisectoriales de cadenas de valor en Perú, Bolivia y Ecuador, para así analizar las limitaciones a las que se enfrentan los pequeños productores para acceder a los mercados urbanos y de alto valor. Una de las plataformas reúne a comerciantes, procesadores y supermercados junto a las asociaciones de productores y organizaciones de investigación y desarrollo para generar innovación. El otro tipo de plataforma, se estructura alrededor de zonas de oferta delimitadas geográficamente, agrupando productores y comercializadores para garantizar que se definan y cumplan estándares de calidad, cantidad y tiempo. Los casos estudiados permiten observar que este tipo de arreglos puede resultar en nuevos productos, procesos, normas y comportamientos que benefician a los pequeños productores y no hubiesen surgido en su ausencia.

Otro tipo específico de plataforma que se lleva a cabo en las zonas montañosas de Ecuador, la plataforma de concentración se especifica en el doceavo capítulo. Esta plataforma consta de alianzas entre pequeños productores y un rango de proveedores de servicios agrícolas, con el objetivo principal de mejorar los rendimientos y beneficios de productores de papa en orden de reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria. El bienestar de los productores mejoró considerablemente bajo este programa, medido a través de crecientes rendimientos y márgenes brutos. Esto se logró gracias a la mejora de la eficiencia de la productividad y la venta a precios más altos. Este programa confirma que el combinar facilitación al acceso al mercado con soporte para la producción puede ser exitoso.

En el capítulo trece se evalúan cuatro aplicaciones del modelo participativo PMCA, entre 2007 y 2010 en Colombia, Bolivia y Perú. Como se explicó previamente, estos modelos participativos son aquellos donde se integran a los agentes de los distintos puntos de la cadena de valor en un proceso facilitado para construir confianza entre estos diversos grupos y promover acción colectiva, que, a su vez, lleva a la innovación que beneficia a los pequeños productores, así como otros actores. Sin embargo, el éxito de estos procesos diverge de forma contundente de acuerdo a la implementación. Los autores identifican entonces cinco grupos de variables que influenciaron los resultados: los atributos del contexto macro, los atributos de las cadenas de mercados, los atributos de los agentes claves involucrados, reglas locales y la estrategia de desarrollo de capacidades de la intervención. Los autores encuentran que los resultados fueron mayores en aquellos casos donde el PMCA se implementó con mayor fidelidad, y donde se logró el compromiso constante con los agentes de mercado a través de toda la intervención.

Podemos ver así, que intervenciones sobre las cadenas de valor tienen la capacidad de beneficiar a los pequeños productores aumentando su resiliencia y capacidad de ingresos, pero para ello, es necesario establecer un compromiso constante de todas las partes interesadas.

Escrito por Florencia Paz.

 

Crédito de la foto:Flickr user: Ingmar Zahorsky