Política fiscal, pobreza y desigualdad en El Salvador
Source: CAFOD
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Algunos investigadores del ‚ÄúInstituto Compromiso a la Equidad‚ÄĚ (CEQ Institute en ingl√©s, pertenciente a la Universidad de Tulane), realizaron un trabajo de investigaci√≥n que estima el efecto de los impuestos, gasto social y subsidios sobre la desigualdad y pobreza en El Salvador, empleando una metodolog√≠a propia que incluye datos de la encuesta de hogares y pre y post intervenciones fiscales.

En cuanto a las variables analizadas, en El Salvador, el gasto social incluye transferencias directas de efectivo, tal como el programa Comunidades Solidarias Rurales y Programa de Apoyo Temporal al Ingreso.  El programa Comunidades Solidarias Rurales cubre a hogares de las municipalidades más pobres de El Salvador. En áreas rurales, todos los hogares que cumplen con los criterios de elegibilidad de acuerdo al censo de implementación llevado a cabo en 2004, fueron registrados, y en áreas urbanas se incluyeron hogares elegibles en municipalidades con pobreza extrema severa. Sin embargo, si un hogar pasó a ser elegible luego de que el censo se llevó a cabo, no fue incluido en el programa. El programa cubrió 75385 personas en 2013, casi un 5 por ciento de todos los hogares de El Salvador, y el 14 por ciento de los hogares pobres.

También existen transferencias en bienes como ser almuerzos escolares, subsidios para el gas, agua, electricidad y transporte, así como otros servicios primarios brindados directamente por el estado. Dentro de la política fiscal, se incluyó impuestos directos e indirectos, así como contribuciones al sistema de salud y pensiones contributivas.

Los programas de transferencias directas, o programas sociales, est√°n dirigidos hacia los hogares m√°s pobres, pero al contar con un presupuesto muy peque√Īo, el impacto que puedan tener sobre las estad√≠sticas de desigualdad y pobreza est√° limitado tambi√©n.

La investigaci√≥n tambi√©n demuestra que los subsidios a los servicios p√ļblicos como ser gas, electricidad, agua y transporte p√ļblico, en general beneficia a hogares en los deciles m√°s altos, por lo que, si bien cuentan con mayor presupuesto el impacto de estas intervenciones en la pobreza tambi√©n es peque√Īo. Existen beneficios a los servicios p√ļblicos que llegan de forma indirecta a los consumidores. Por ejemplo, en √°reas rurales, por ejemplo, los servicios de agua y sanidad son provistos por proveedores locales que reciben un descuento en sus boletas de electricidad de la compa√Ī√≠a estatal para subsidiar el bombeo del agua.

La estructura fiscal es progresiva, gravando de acuerdo a la ley, a los individuos m√°s ricos m√°s que a los pobres, sin embargo, los efectos finales en la equidad son restringidos.¬†El an√°lisis, tambi√©n demuestra que el gasto en servicios p√ļblicos de salud y educaci√≥n es el que mayor efecto tiene sobre la desigualdad. Otro efecto preocupante es que la reducci√≥n en la incidencia de la pobreza provocada por las transferencias directas es totalmente contrarrestada por los efectos de los subsidios e impuestos indirectos. Es m√°s, en El Salvador, los hogares en el segundo decil m√°s pobre son pagadores netos, es decir, pagan m√°s en impuestos directos e indirectos que lo que reciben en transferencias directas y subsidios.

Los autores encuentran que el impacto de las pol√≠ticas fiscales es muy limitado respecto a pa√≠ses en situaci√≥n similar de ingreso per c√°pita. La pol√≠tica fiscal salvadore√Īa tiene poco efecto, o incluso hasta negativo, en la reducci√≥n de la pobreza. Al emplear los indicadores de empobrecimiento fiscal, casi el 30 por ciento de la poblaci√≥n pobre se hizo m√°s pobre dados los impuestos (directos, como ser a la renta, e indirectos, como ser al valor agregado), una vez descontados las transferencias en efectivo y subsidios. Estos indicadores surgen de una publicaci√≥n previa, donde se analizan pol√≠ticas para la lucha contra la pobreza en conjunto con los impuestos implementados para financiarlas.

Las políticas son poco efectivas sobre la incidencia en la política debido a la poca efectividad de la focalización de las transferencias directas. Esto es, las transferencias directas no llegan en su totalidad a las poblaciones objetivo. Del total de individuos recibiendo transferencias directas, solo el 26.6 por ciento son individuos bajo la línea de pobreza extrema.

Sin embargo, el reporte ayuda a identificar otras √°reas en donde el gasto puede ser redirigido para aumentar sus efectos. Esto es, reorientar fondos del gasto p√ļblico que benefician a hogares de ingreso m√°s alto, y canalizarlos hacia gasto social. Por ejemplo, los subsidios a la electricidad a los hogares pueden representar un porcentaje muy bajo de los ingresos que estos perciben, por lo que tal vez redirigirlos hacia gasto en educaci√≥n primaria puede probar m√°s eficiente. Aumentar la eficiencia y efectividad de programas y transferencias directa para mejorar la focalizaci√≥n, adem√°s de ampliar la cobertura de los programas sociales est√° probado que afectar√≠a positivamente el bienestar de la poblaci√≥n objetivo. Dado que dentro del an√°lisis el gasto en salud y educaci√≥n probaron ser de los m√°s efectivos en impactar la desigualdad, los autores tambi√©n recomiendan mejorar la cobertura y calidad de este tipo de servicios.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:CAFOD