Shocks Externos y SAN en Centroamérica
Source: Flickr: Sven Hansen
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Los investigadores del IFPRI Eugenio D√≠az Bonilla, Valeria Pi√Īeiro, y Pablo Elverd√≠n han publicado recientemente el documento de discusi√≥n n√ļmero 01592 ‚ÄúShocks Externos, Seguridad Alimentaria y Desarrollo. Explorando escenarios para Am√©rica Central‚ÄĚ. El trabajo analiza los impactos de una recesi√≥n global y las posibles respuestas de pol√≠ticas p√ļblicas que los pa√≠ses en la regi√≥n pueden implementar para mitigar los efectos econ√≥micos y sociales. Los pa√≠ses incluidos en el an√°lisis son: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

En estos pa√≠ses, las crisis pol√≠ticas y econ√≥micas durante los a√Īos 80 y la recesi√≥n global del 2009-2010 afectaron negativamente tanto a los ingresos de los hogares, as√≠ como el crecimiento global, teniendo las p√©rdidas durante los 80 un efecto mayor. La recuperaci√≥n en los √ļltimos a√Īos ha sido mayor que para el resto de Latinoam√©rica, si bien menor que el promedio de los pa√≠ses desarrollados. Adem√°s, se puede notar que el efecto pernicioso de la crisis perdura a√ļn durante la recuperaci√≥n, dado que las trayectorias de los PBI sufrieron un quiebre, cambiando la tendencia por una menor despu√©s de 2009. Si bien los indicadores sociales muestran una clara mejora en los √ļltimos 30 a√Īos, existe evidencia de una leve ca√≠da de los mismos durante la crisis global de 2008-2009. En particular, en los √ļltimos 5 a√Īos el promedio de pobreza estuvo por encima del promedio entre 2005-2009 en Guatemala, as√≠ como la desnutrici√≥n en El Salvador.

Los autores analizan escenarios futuros para la situación socio-económica en estos países, teniendo en cuenta una potencial desaceleración del crecimiento mundial, precios más bajos de bienes primarios, así como la caída de remesas y flujo de capitales. En contraste con lo ocurrido durante los incrementos de precios en 2008 y 2011, el comportamiento esperado para los precios en los escenarios futuros no prevé saltos similares, en línea con el supuesto de desaceleración del crecimiento mundial.

Los escenarios y políticas fueron analizados utilizando un modelo de Equilibrio General Computable (CGE por sus siglas en inglés) recursivo y dinámico, e incorpora datos microeconómicos combinando distintas encuestas para modelar los efectos y comportamientos de los hogares. El impacto del shock global se estudia con tipo de cambio (el precio de la moneda local en relación con el dólar) fijos y flexibles. En todos los casos, las simulaciones con tipo de cambio flexible muestran mejores resultados en términos de PBI per cápita, dado que existe una herramienta extra para mitigar y suavizar los efectos del shock.

El shock se modela de la siguiente forma: primero, el bajo crecimiento global conlleva la ca√≠da de los precios internacionales de los bienes transables que en los siguientes 5 a√Īos¬† se recuperan hasta el nivel inicial; segundo, el bajo crecimiento en los Estados Unidos provoca la ca√≠da de las remesas a Centroam√©rica recuper√°ndose de forma similar que los precios anteriores; y finalmente, debido a la incertidumbre de los mercados de capital globales, se produce una disminuci√≥n en los flujos de inversi√≥n externa.

Además del tipo de cambio, los autores consideran dos bloques de políticas a implementarse para atenuar el shock. El primero incluye políticas para fortalecer la red de protección social de los hogares más pobres, a través de transferencias directas a los hogares para compensar por las pérdidas de los ingresos. Estas transferencias se suponen financiadas por organismos multilaterales y agencias internacionales.

El segundo enfoque utiliza pol√≠ticas expansivas macroecon√≥micas m√°s generales que incluyen una reducci√≥n impositiva y expansi√≥n modesta de la inversi√≥n p√ļblica. As√≠, se sostiene el consumo privado gracias a una reducci√≥n de los impuestos al ingreso (que se permite que retorne a los niveles previos al shock en los siguientes 5 a√Īos), mientras que se expande la inversi√≥n p√ļblica para representar un incremento del 0.5 por ciento del PBI por dos a√Īos. La financiaci√≥n de estas pol√≠ticas se hace a trav√©s del gasto p√ļblico utilizando pol√≠ticas monetarias no convencionales.

En todos los casos, la implementaci√≥n de pol√≠ticas sociales con foco en redes de seguridad no afect√≥ el PBI promedio, pero s√≠ permiti√≥ a los hogares m√°s pobres paliar los efectos del shock, a trav√©s de mejores ingresos y consumo. En la simulaci√≥n con estrategias de amortiguamiento mediante intervenciones fiscales e inversi√≥n p√ļblica, estos est√≠mulos macroecon√≥micos permiten mejorar el rendimiento de la econom√≠a, con un PBI mayor que ante un shock con ausencia de pol√≠ticas de mitigaci√≥n.

En todos los países las simulaciones se hicieron bajo el supuesto de tipos de cambio flexibles, excepto en El Salvador, donde la economía se encuentra dolarizada y por tanto los resultados son con tipo de cambio fijo (esto también implica que las políticas de expansión de la demanda agregada, se suponen financiadas por ayuda internacional y no políticas monetarias domésticas). Los resultados entonces indican que, ante un shock externo, economías como las simuladas pueden hacer uso de políticas monetarias domésticas cuando tienen tipos de cambio flexibles, protegiendo a sus habitantes de un shock global a través de una mezcla de transferencias dirigidas hacia los pobres y estímulos macroeconómicos. En El Salvador, donde las políticas de tipo de cambio y monetaria se encuentran limitadas, se necesitaría entonces mayor asistencia externa a través de ayuda para el desarrollo para contrarrestar los efectos nocivos de una crisis mundial.

Escrito por Flor Paz. 

Crédito de la foto:Flickr: Sven Hansen