La SAN en Honduras y El Salvador hasta marzo de 2017
Source: Terra Pacifico ONGD
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Desde el esfuerzo global de la Asociación CIF (Clasificación Integrada de las Fases de Seguridad Alimentaria), se han publicado recientemente dos documentos describiendo la situación proyectada para El Salvador y Honduras hasta marzo de 2017. El CIF es un conjunto de herramientas estandarizadas que permiten obtener medidas comunes para clasificar la severidad y magnitud de la inseguridad alimentaria. Esta estandarización de acuerdo a patrones internacionales que permite la comparación entre países y a través del tiempo, brindando consenso técnico, información de calidad asegurada y la clasificación de la severidad de la inseguridad alimentaria, así como sus causas.

El CIF, analiza la información en tres dimensiones, a corto plazo a través de la inseguridad aguda, largo plazo con la inseguridad crónica, y la evolución temporal de las variables. La inseguridad alimentaria aguda refleja la probabilidad de presenciar crisis de inseguridad alimentaria, y se clasifica en cinco fases: ninguna o mínima, de estrés, crisis, emergencia, hambruna o catástrofe humanitaria. Por su parte, la inseguridad alimentaria crónica marca problemas en la obtención de la sostenibilidad de la seguridad alimentaria, y se la identifica en cuatro niveles: ninguna, leve, moderada y severa. Además, se presenta la información en dos puntos del tiempo: al momento del reporte, así como una proyección a futuro para permitir la alerta temprana.

En El Salvador, se espera que la situación de seguridad alimentaria aguda sea mínima, con moderada clasificación de inseguridad alimentaria crónica. Esto se debe gracias a las buenas perspectivas de empleo y reservas de alimentos, precios estables, y diversos programas sociales disponibles. Las lluvias acumuladas han permitido una cosecha postrera satisfactoria, por lo que los hogares han podido cubrir sus reservas, trabajar y vender en el mercado. Buenos precios del café y altos rendimientos también son buenos augurios para la población afectada. Previas sequías, consecuentes escasez de alimentos, y acceso restringido a servicios básicos, justifica la clasificación de inseguridad alimentaria crónica moderada. Sin embargo, agricultores que trabajen menos de media manzana no podrán cubrir más de dos meses de reservas alimentarias, por lo que necesitarán suplementar sus ingresos, ya sea a través de programas sociales o remesas.

El reporte se enfoca también en la situación específica de los hogares en algunos departamentos específicos. En todos los departamentos, los municipios analizados se encuentran en Fase 1 de seguridad alimentaria aguda y la mayoría reportan un nivel de inseguridad alimentaria crónica alto, excepto aquellos municipios en San Miguel donde es moderada. Por ejemplo, en el departamento de Morazán, en general se espera que los medios de vida y el estado nutricional mejoren para toda la población. En Ahuachapán los hogares vulnerables son los jornaleros sin tierra, que representan un 12 por ciento de la población, con positivas expectativas gracias al mercado del café. En Usulután hogares dependientes del empleo transitorio cuentan con ingresos de remesas.

En La Uni√≥n, la principal actividad es la agricultura de granos b√°sicas de los peque√Īos productores, quienes tambi√©n dependieron de las remesas para hacer frente a las sequ√≠as. ¬†Adem√°s, en este departamento existen diversos programas de asistencia, como ser: el Programa de Alimentaci√≥n y Salud Escolar en todas las escuelas, centros de salud y de bienestar infantil; entregas de paquetes agr√≠colas (beneficiando 5750 productores) y escolares (a 68000 estudiantes). Se espera que la mejora de cobertura de servicios b√°sicos aumente la calidad de vida de las familias.

En general en San Miguel, los hogares m√°s expuestos son tambi√©n aquellos jornaleros, aunque son servido por m√ļltiples programas de asistencia social, ya sea a trav√©s de viandas escolares, ayuda econ√≥mica para madres y entrega de paquetes agr√≠colas de ma√≠z y frijol a los agricultores. En el departamento de Santa Ana, dado que existe falta de informaci√≥n sobre otras estrategias de subsistencia m√°s all√° de la participaci√≥n en el corte del caf√©, se requiere el seguimiento de los menores de 5 a√Īos para verificar la SAN apropiada.

¬†En el caso de Honduras, las perspectivas son un poco m√°s preocupantes. El 37 por ciento de los hogares en el corredor seco se identifican como en estr√©s, aunque la desnutrici√≥n aguda no supera el 5 por ciento por departamento. El cambio clim√°tico y la ola de sequ√≠as han afectado la producci√≥n de granos b√°sicos, caf√© y hortalizas. En partes del pa√≠s, las p√©rdidas de la cosecha de primera llegaron a un 80 por ciento en algunos casos, la cosecha postrera de maicillo puede estar afectada hasta un 50 por ciento y frijol un 25, dadas pestes y los √ļltimos excesos de lluvias. Esto limita las reservas alimenticias a cuatro meses en los departamentos del Corredor Seco, especialmente Choluteca y Valle.

Las estrategias de mitigación en estos departamentos se reducen a la migración de trabajo temporario, ya sea en el corte del café, cultivos estacionales de exportación o ganadería. Dado que cosechas deficientes pueden afectar la alimentación del ganado aviar, los hogares podrían deshaciéndose de estos activos en el mercado y arriesgando su resiliencia. En Honduras, existen diferentes planes sociales que brindan apoyo a los hogares, entre los que tienen cobertura nacional se puede nombrar a: el Programa Alimento Solidario para el adulto mayor; el Bono Diez Mil que beneficia a madres con hijos menores de edad y con problemas de nutrición; el PMA Merienda Escolar. En San Pedro Sula y selectas áreas, se puso en implementación el Programa Con Chamba Vivís Mejor, con el objetivo de brindar trabajo a personas retornadas de los Estados Unidos. En zonas rurales, el Programa Vida Mejor beneficia a las familias más pobres con asistencia en materiales de construcción.

Dentro de los departamentos que se encuentran en la fase uno o M√≠nima de inseguridad alimentaria aguda, se encuentra Choluteca, donde la mayor parte de la poblaci√≥n se dedica a los cultivos de subsistencia, aunque hay ganader√≠a y cultivos de exportaci√≥n en la zona ribere√Īa. El empleo en cultivos de exportaci√≥n, as√≠ como remesas navide√Īas brindan sosiego para los hogares en subsistencia. En El Para√≠so, la actividad econ√≥mica tambi√©n incorpora la miner√≠a y artesan√≠as, por lo que la situaci√≥n de SAN se prev√© buena. En Francisco Moraz√°n, la situaci√≥n es similar, aunque la poblaci√≥n m√°s pobre de los municipios del sur puede encontrarse en riesgo dado cosecha deficiente de primera, as√≠ como falta de empleo y asistencia gubernamental. En Valle, se teme un aumento de los precios de la canasta b√°sica dadas las previsiones clim√°ticas.

Sin embargo, existe un grupo de departamentos con fase de inseguridad alimentaria aguda 2 o Estresada. En Cop√°n, los hogares se dedican a la producci√≥n de granos b√°sicos, con falta de reservas de granos, donde la mitad de las mujeres no registra diversidad alimentaria, y m√°s del cuarto de los ni√Īos tiene desnutrici√≥n cr√≥nica. En Intibuc√° y La Paz, dados el desempleo, sequ√≠a y ca√≠das de remesas, los hogares tienen inseguridad alimentaria cr√≥nica severa. Debido a esto, en el departamento de Lempira, existen adicionalmente los programas sociales Vida Mejor y GOAL Internacional.

Finalmente, en Ocotepeque, donde el café es el principal medio de vida, más de la mitad de los hogares se encuentra en emergencia, con apoyo social  a través de programas como Vida Mejor y de Seguridad Alimentaria y Manejo de Recursos Naturales. En el departamento de Santa Bárbara, la asistencia humanitaria incluye programas financiados pro USAID, Child Fund, Plan Internacional entre otros.

Para más detalle en la situación particular de cada departamento, como ser la constitución de la población en los mismos, o los riesgos específicos a la SAN que enfrentan, consultar el siguiente enlace para aquellos en El Salvador y aquí para Honduras.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Terra Pacifico ONGD