Resiliencia climática del café en Centroamérica
Source: Summer Allen.
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Investigadores pertenecientes al consorcio CGIAR y a la universidad de Vermont, presentan un estudio en el que se analiza la resiliencia ante el cambio climático de los pequeños productores de café centroamericanos y el papel de los sistemas de cultivos agroforestales para promover dicha resiliencia. En el estudio se muestra una serie de beneficios de los sistemas agroforestales para los caficultores, así como un resumen de los principales aspectos y características de la producción de café en Centroamérica, una selección de bibliografía sobre las prácticas agroecológicas dedicadas al fortalecimiento de la resiliencia climática, un análisis de indicadores de resiliencia del cultivo de café, y aspectos importantes para la comercialización del aromático como lo son la producción de cafés especiales y la participación en cooperativas.

La producción de café constituye una importante fuente de ingreso para miles de pequeños productores en Centroamérica, y este, como muchos otros cultivos de la región, se ve ampliamente amenazado por el cambio climático. De acuerdo al documento, el cambio climático puede afectar la producción del café de las siguientes maneras: I) aumentando las temperaturas, lo que reduce las zonas adecuadas para el cultivo de la variedad Arábica de Café (la que se encuentra en Centroamérica); II) aumentando la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos como sequias, inundaciones, tormentas y erosión del suelo; III) propiciando un comportamiento errático de las lluvias; IV) aumentando la prevalencia de pestes y enfermedades del café como la roya o la broca.

El estudio dice que de acuerdo a estimaciones, el 40 por ciento de las zonas cultivas con café en Nicaragua, Costa Rica y El Salvador, se verán fuertemente afectadas si no se implementan medidas para contrarrestar los efectos del cambio climático. Otros escenarios aún más graves calculan que el área apta para el cultivo de café en Mesoamérica podría disminuir hasta un 56 por ciento; a lo que los productores no podrían responder con migraciones de sus cultivos a mayores altitudes debido a la falta de tierra cultivable y al requerimiento de estas tierras para la producción de alimentos.

A pesar de lo anterior, los autores recalcan que muchas de las opciones que han tenido los productores de café para amortiguar su bienestar del impacto de shocks como la fluctuación de los precios internacionales, también pueden servir para construir resiliencia al cambio climático y capacidades adaptativas. Entre estas alternativas se menciona la irrigación, las practicas agroforestales, el manejo de la sombra, y la diversificación hacia cultivos menos propensos al aumento de las temperaturas como el cacao, el mango y el frijol o el aguacate.

De las prácticas anteriores, los autores prestan especial atención a la implementación  de árboles de sombrío; práctica que, según lo demostrado en la búsqueda literaria presentada en el documento, representa múltiples beneficios para la creación de resiliencia, además de proveer otros beneficios para los caficultores.

El primer beneficio del cultivo de árboles de sombra es el control micro-climático. El cultivo del café en sistemas agroforestales puede proteger la producción de aumentos repentinos de temperatura y de regular más afectivamente el clima  en comparación con el cultivo a plena exposición del sol. Según datos del estudio, la temperatura en los cultivos de café agroforestales fue cinco grados centígrados menor que la temperatura de los cultivos sin sombrío. Otro punto importante a considerar, es que al seleccionar las variedades adecuadas de árboles de sombrío, se puede garantizar que no haya competencia por nutrientes o aguas entre el café y el sombrío.

 El segundo beneficio de los sistemas agroforestales es el impacto positivo sobre el suelo. Nutrientes como el nitrógeno son más abundantes en cultivos con sombrío que en aquellos en que solo hay café, además, aunque en algunos casos se pueden ver menores productividades al corto plazo, en el largo plazo, la mayor presencia de nutrientes contrarresta la variabilidad de la productividad en aquellos cultivos con plena exposición. El tercer beneficio resulta en que una mayor cantidad de árboles de sombrío resulta en la presencia de artrópodos beneficios y otros seres vivos como pájaros, que contribuyen al control biológico de plagas como la broca. Al mismo tiempo, al facilitar menos temperaturas, la presencia de la roya (un hogo que afecta el café) puede ser menor. El cuarto y último beneficio de los sistemas agroforestales mencionado por los autores es la contribución a la seguridad alimentaria y a la diversificación de fuentes de ingreso, ya que dichos sistemas pueden abastecer a los caficultores de valiosos productos como maderables, frutas, plantas medicinales, aguacate, entre otros.

Otras medidas de fortalecimiento aparte de los sistemas agroforestales mencionadas por los autores son el acceso a mercados de cafés especiales y la participación en cooperativas de caficultores. Ante el primer aspecto, los investigadores mencionan que los sobreprecios por certificaciones alternativas pueden constituir beneficios económicos del hogar. Sin embargo se debe tener en cuenta los costos crecientes de la producción sostenible de acuerdo a los estándares de las certificadoras, que pueden comprometer los beneficios otorgados por el sobreprecio. Con respecto al segundo aspecto, los autores resaltan que las organizaciones de productores pueden proveer servicios de financiación, capacitación, y otros beneficios que pueden ayudar a proteger a los caficultores de las afectaciones del cambio climático; pero dichas organizaciones deben tener en cuenta aspectos particulares de la asociatividad de los productores para fortalecer sus capacidades a través de planes estratégicos bien implementados que tengan en cuenta un enfoque de género y que formen alianzas estratégicas con movimientos agrarios.

Escrito por: Juan Carlos Mora Betancourt

Crédito de la foto:Summer Allen.