El papel del género en la gestión agroforestal
Source: Flickr: John Lightcomposer
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En el portal hemos hablado a menudo de lo importante de incluir la perspectiva de género, dado que en general existen roles y responsabilidades específicas a cada género dentro de las actividades agropecuarias. Continuando con el trabajo presentado el año pasado, un equipo de trabajo del Programa de Investigación en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS por sus siglas en inglés) ha publicado un trabajo de investigación analizando las aplicación del enfoque de género en sistemas agroforestales y caficultura en Nicaragua.

En este caso, se recopilaron datos a nivel hogar aplicando el Índice de Empoderamiento de la Mujer en Agricultura. Se tomaron 271 hogares en un área de Nicaragua identificada como de gran riesgo climático, entrevistando a los hombres y mujeres tomadores de decisiones principales, sobre actividades de agroforestería así como información desagregada por género de toma de decisiones. Esta información es de suma utilidad dado que servirá para desarrollar intervenciones de mitigación de cambio climático sensibles al género enfocadas en cultivos arborícolas de alto valor.

El manejo adecuado de bosques y árboles dentro de las explotaciones agrícolas es fundamental para la mitigación y adaptación al cambio climático. Dado que existen roles diferenciados por género dentro del trabajo agrícola, no es de dudar que la visión que hombres y mujeres respecto a usos, mantenimiento y aprovechamiento de los árboles también difiera. Evidencia en Latinoamérica apunta a que las mujeres suelen tener en cuenta a los árboles como cultivos de subsistencia, valorando los frutos y la sombra que brindan, mientras que los hombres los consideran más como medios de vida monetarios. Esto hace que en hogares donde hay mujeres se observan más árboles plantados en las huertas familiares.

En el marco de los hogares en Nicaragua, esta diferencia es vital. Esfuerzos para la mitigación y adaptación al cambio climático pueden promover inversión en la caficultura y cultivos madereros, y si no se tiene un enfoque de género sensible, esto puede inducir al desplazamiento de frutales necesarios para la subsistencia y seguridad alimentaria del hogar. Entonces, dependiendo del tipo de árboles que se introduzcan, se podría aumentar o disminuir el grado de participación de las mujeres en la toma de decisiones.

Al aplicar el Índice Empoderamiento de la Mujer en Agricultura del IFPRI, se tomaron en cuenta cinco dominios: la producción, recursos, ingreso, liderazgo y distribución del tiempo, aunque el trabajo sólo analiza los campos de producción y liderazgo. Los resultados desagregan entonces las perspectivas por género. Se identificaron principalmente tres tipos de árboles: frutales, madereros y multiuso. Hombres y mujeres coinciden en que los usos más comunes para los árboles madereros es sombra, combustible, y material de construcción, así como alimento para los frutales. Sin embargo, las mujeres tienden a nombrar reforestación y uso medicinal más a menudo que los hombres para todos los tipos de árboles Los resultados sugieren que las mujeres tienden a asociar mayores usos para los árboles dentro de las plantaciones. Esto indica que las mujeres tienden a reconocer más a menudo el uso de los árboles para restaurar la cobertura de los bosques, así como usos agroecológicos de los frutales. Además, las mujeres tienden a darle más importancia a los frutales que los hombres, dado que las mujeres están encargadas de la preparación de alimentos y la seguridad alimentaria del hogar.

Al incorporar en el análisis la variable de extensión de la hacienda, que captura la riqueza del hogar, en hogares con más terreno, las mujeres tienden a darle más importancia a los árboles madereros que en los hogares más pequeños. Además, en hogares que se dedican a la caficultura, las mujeres tienden a priorizar más árboles madereros que en aquellos donde no. Estas diferencias no surgen en hombres, dado que ellos consistentemente brindan más importancia a los madereros sobre todos los otros tipos de árboles.

En cuanto a la toma de decisiones, las mujeres suelen reconocer su propio trabajo, mientras que los hombres tienden a minimizar la participación femenina, sobre todo en el mantenimiento de los árboles. Las mujeres por su parte, reportan estar más implicadas en tareas de plantación de árboles, con especial atención a los frutales. Al incluir en el análisis la implementación de prácticas de agricultura climáticamente inteligente, los autores encuentran que la participación en grupos de trabajo está asociada a mayor diversidad de árboles en las huertas.

A lo largo del reporte, los autores reconocen que esta relación entre las mujeres y los árboles frutales da una percepción de cuáles son los roles diferenciados que cumple cada género en la vida doméstica de las granjas. La comprensión de estas diferencias, entonces, puede ser explotada para garantizar y maximizar los efectos de intervenciones de agroforestería en la mitigación del cambio climático, la generación de ingresos y la seguridad alimentaria de los hogares en zonas vulnerables.

Escrito por Florencia Paz.

Crédito de la foto:Flickr: John Lightcomposer