Metodología de evaluación de Pérdidas Alimentarias
Source: Flickr: Ismael Alonso
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El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ha publicado un libro en el que se presenta una nueva edición de la metodología MECA, Metodología de Evaluación de Cadenas Agroalimentarias, la cual busca identificar en la cadenas aquellos factores que propician la pérdida de alimentos en la etapa de poscosecha, una de las más grandes problemáticas en cuanto a seguridad alimentaria en el mundo actual. A partir de este diagnóstico, la metodología elabora propuestas para el mejoramiento de la eficiencia y la formulación de soluciones a la pérdida de alimentos, contribuyendo a fortalecer el acceso y aumentar la disponibilidad de víveres, generar mayores saldos exportables, y hacer uso eficiente de los recursos naturales de los países.

El libro menciona que la pérdida de alimentos en las cadenas agroalimentarias cambia de acuerdo a la región y el producto, ya que en países más desarrollados el mayor desperdicio ocurre en la distribución y consumo, mientras que en los países menos desarrollados las pérdidas se concentran en las fases de precosecha, cosecha y poscosecha. Dichas pérdidas no solo se presentan en términos de alimentos desperdiciados, sino también en las inversiones económicas y a los recursos naturales destinados a su producción.

Con el fin de contribuir a la disminución de esta problemática, la metodología MECA tiene como propósito identificar los factores que ocasionan la pérdida de alimentos a lo largo de las cadenas agroalimentarias. La metodología primero identifica 26 componentes relacionados con cuatro aspectos o dimensiones vitales para la evaluación de cadenas: I) la preproducción de alimentos: planificación, políticas e instituciones); II) la producción; III) las operaciones de poscosecha; y IV) el mercadeo, transformación y distribución. La metodología implementa para el análisis de los componentes cuestionarios que deben ser modificados para tener en cuenta las necesidades específicas del producto, la localización geográfica y otros elementos del contexto.

Posterior a la recolecci√≥n a la informaci√≥n con los formularios, la metodolog√≠a sugiere la formaci√≥n de un equipo interdisciplinario que tenga la experticia t√©cnica y conceptual de cubrir todos los componentes de la evaluaci√≥n de la cadena. Luego, se debe revisar las fuentes de informaci√≥n como literatura, informes y registros, realizar el an√°lisis de las etapas que componen la cadena agroalimentaria y por √ļltimo cuantificar las p√©rdidas de los alimentos teniendo en cuenta no solo las perdidas cuantitativas, cualitativas y econ√≥micas, sino tambi√©n sus implicaciones socioecon√≥micas como las externalidades medioambientales.

Una vez la metodolog√≠a ha identificado el funcionamiento interno de la cadena agroalimentaria y ha cuantificado el valor de p√©rdida de productos, el equipo interdisciplinario puede identificar los problemas y establecer prioridades de actividades y proyectos seleccionados para mejorar la producci√≥n del producto. Como ejemplo de esto, el libro presenta la identificaci√≥n de problemas prioritarios en la producci√≥n de mango en Uttar Pradesh, un Estado de India. En este an√°lisis se muestra que en componente de preproducci√≥n de alimentos o hay no hay control de precios, leyes de manejo de agroqu√≠micos y se presenta una baja coordinaci√≥n entre instituciones; en la Producci√≥n hay presencia de insumos agr√≠colas t√≥xicos y falencias de conocimientos t√©cnicos; en el manejo poscosecha no se encontr√≥ estructuras de enfriamiento disponibles; y en la etapa de mercadeo y consumo, se identific√≥ una demanda de una √ļnica variedad, informaci√≥n sobre los precios dif√≠cilmente accesible, agricultores desorganizados y camiones refrigerados √ļnicamente disponibles para producto tipo exportaci√≥n.

Luego de haber realizado la identificación de los problemas, el libro menciona que cuando se esté redactando la actividad o proyecto para disminuir las pérdidas, los autores deben asegurarse que el proyecto se enfoque en los beneficiarios, se trabaje de la mano con cooperativas y asociaciones de productores, se incorporen las buenas prácticas de poscosecha desde el inicio del proyecto, se desarrollen las capacidades locales por medio de apoyo técnico y/o capacitación y se apliquen los proyectos con un enfoque de largo plazo.

Además de la descripción detallada de la metodología, el libro cuenta con otros recursos como lineamientos y estrategias para la realización de talleres con actores importantes en las cadenas agroalimentarias, y formularios base para los 26 componentes de las 4 dimensiones de las cadenas mencionados anteriormente.

 

Escrito por: Juan Carlos Mora Betancourt. 

Crédito de la foto:Flickr: Ismael Alonso