Esquemas de comercialización de productos agrícolas
Source: Flickr: Alessandra Ramos Pinto
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A través de su nuevo libro, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) analiza y propone distintos esquemas de comercialización para facilitar la articulación comercial de los productores agrícolas. El libro propone esquemas que contrarrestan las principales dificultades que las MIPYME y los pequeños y medianos productores rurales enfrentan, como lo son las limitaciones de los servicios de apoyo y acompañamiento, la insuficiente organización de los productores, la limitada visión de mercado, la escasa producción con valor agregado, las falencias en infraestructura, etc.

El estudio propone tres tipos de esquemas de comercialización: I) esquemas de circuitos cortos, caracterizado por productores organizados informalmente, con productos diferenciados sin certificación y sin acuerdos previos de comercialización; II) encadenamientos productivos: productores formalmente organizados con productos genéricos y acuerdos de comercialización; y III) encadenamientos comerciales, productores formalmente organizados con productos diferenciados y certificados.

Para cada uno de los tipos de esquemas el libro presenta una caracterización, condicionantes y factores de éxito, y ejemplos de medidas para su promoción. Para promover los circuitos cortos, el libro identifica que entre los medidas a tomar se encuentra la realización de ferias y mercados de productores, la venta directa en predio o carretera, el cumpliendo con requisitos mínimos de calidad e inocuidad, el fomento del agroturismo, realizar y la creación de tiendas especializadas en las que los productores que comercializan sus propios productos.  Entre los ejemplos de este esquema, se menciona el Mercado de Productores de Huancaro en Cusco, Perú, en donde se realizan semanalmente ferias en las que se vende topo tipo productos autóctonos desde el 2004.

Para la promoción de los encadenamientos productivos se mencionan medidas como los programas de compras y distribución de alimentos (Programas de alimentación escolar), la realización de realizar alianzas productivas que articulen acuerdos comerciales entre los compradores y proveedores, la provisión acordada a cooperativas en y la implementación de programas de responsabilidad social empresarial. Un caso exitoso de este tipo de esquema es la Asociación de Productores Agropecuarios de Oriente (APAO) y Proyecto Compras para el Progreso (P4P) en Honduras. El primer esquema cuenta desde el 2002 con 150 socios organizados que se dedican a la producción de granos básicos, mientras que el segundo cuenta con 1100 pequeños productores desde el 2009.

Para la promoción de encadenamientos comerciales de productos diferenciados se mencionan medidas como la aplicación de procesos que garantizan la calidad de los productos, la inocuidad y el buen manejo de recursos e insumos, la diferenciación de productos por atributos relacionados con su origen, la diferenciación de productos por actores involucrados en los procesos (agricultura familiar, grupos de mujeres, comunidades indígenas o de grupos étnicos), entre otros. Casos ejemplo de este esquema comercial lo son la denominación de origen de café colombiano, o los sellos de agricultura orgánica de cacao en El Ceibo, Bolivia.

Luego de mencionar las medidas para la implementación de los esquemas propuestos, el estudio presenta una guía para la autoevaluación de potencialidades y la identificación de requerimientos del esquema que más se ajusta a las capacidades de productores o de organizaciones. La autoevaluación se realiza en tres pasos en los que se evalúa, entre otros aspectos, el cumplimiento de normas y requisitos de calidad y  la pertinencia de cada uno de los esquemas. Dependiendo de los resultados de la evaluación, el documento realiza recomendaciones para superar las falencias que se pueden presentar.

 Por último, los autores concluyen que además de identificar los elementos necesarios y esenciales para implementar un esquema de comercialización, también se requiere de la existencia de una arquitectura institucional de soporte y unos instrumentos de política que creen un ambiente favorable para los negocios. Frente a esto, los autores destacan que en América Latina existen diferentes modelos de apoyo institucional y diversos casos destacables de comercialización en circuitos cortos y encadenamientos de productos diferenciados y no diferenciados, los cuales pueden servir de ejemplo para el aprendizaje en regiones con potenciales para los pequeños productores.

 

Escrito por: Juan Carlos Mora Betancourt.

Crédito de la foto:Flickr: Alessandra Ramos Pinto